El matrimonio es una institución divina que fue establecida por Dios desde el principio de la creación. Este, según la Biblia, es la unión entre un hombre y una mujer que surge cuando deciden pasar el resto de su vida juntos. Esa decisión los lleva a comprometerse y hacer un pacto delante de Dios y de los demás.
Ellos, al casarse, vivirán juntos, se honrarán, se amarán y se respetarán mientras ambos estén con vida. La relación matrimonial es una unión santa, especial y bendecida por Dios. Esto implica que es una unión no solo física y sexual, sino también espiritual.
Pero, ¿cuáles son las bases para tener un matrimonio cristiano exitoso? ¿Qué principios bíblicos deben regir la vida conyugal? A continuación, veremos algunos aspectos fundamentales que todo matrimonio cristiano debe tener en cuenta.
El amor
El amor es el primer y más importante fundamento del matrimonio cristiano. Esto es debido a que, sin amor, no hay matrimonio, pues es el vínculo perfecto que une a la pareja en todo tiempo y circunstancia. También, es el que hace posible la entrega, el sacrificio, el perdón, la comprensión, la paciencia y la fidelidad en el matrimonio.
Pero, ¿qué es el amor? El amor no es solo un sentimiento o una emoción, sino una decisión y una acción. Por lo tanto, no se basa en las apariencias o en las circunstancias, sino en la voluntad y en la verdad.
La definición del amor según la Biblia es la siguiente: El amor no busca su propio beneficio, sino el del otro. El amor no es egoísta, ni envidioso, ni orgulloso, ni grosero, ni irritable, ni rencoroso. El amor no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta (1 Corintios 13:4-72).
El modelo perfecto de amor es el amor de Dios por nosotros, debido a que nos amó tanto que envió a su Hijo único para morir por nuestros pecados y darnos vida eterna (Juan 3:162). Además, Jesús nos amó tanto que se entregó por nosotros en la cruz para hacernos santos y sin mancha delante de Dios (Efesios 5:25-272).
Ese mismo amor es el que debe caracterizar a los esposos cristianos, es decir, que deben amarse como Cristo amó a la iglesia, con un amor incondicional, sacrificial, fiel y puro.
El respeto
El respeto es otro fundamento esencial del matrimonio cristiano, pues implica reconocer el valor y la dignidad de la otra persona como hijo o hija de Dios. Además, significa que debemos tratar al otro con cortesía, consideración y honra.
El respeto implica aceptar al otro tal como es, sin querer cambiarlo o manipularlo, sino escuchar al otro con atención e interés, sin interrumpirlo o descalificarlo. También amerita apoyar al otro en sus sueños y metas, sin criticarlo o desanimarlo.
La Biblia nos enseña que los esposos deben respetarse mutuamente como herederos del grato don de la vida (1 Pedro 3:72). También nos enseña que las esposas deben someterse a sus propios esposos como al Señor, y que los esposos deben amar a sus esposas y no ser duros con ellas (Colosenses 3:18-192).
La sumisión no significa inferioridad o sumisión, sino reconocer el orden y la autoridad que Dios ha establecido en el matrimonio. De igual modo, es una expresión de amor y respeto, los cuales son dos caras de la misma moneda, pues no se puede amar sin respetar, ni respetar sin amar.
La comunicación
La comunicación es otro fundamento vital del matrimonio cristiano, pues es el medio por el cual los esposos se expresan sus sentimientos, pensamientos, necesidades, deseos, opiniones y planes. Además, es el puente que conecta los corazones y las mentes de la pareja y la herramienta que permite resolver los conflictos y fortalecer la relación.
La Biblia nos enseña que debemos hablar siempre con gracia, sazonada con sal, para saber cómo responder a cada uno (Colosenses 4:62). También nos enseña que debemos evitar las palabras necias, mentirosas, maliciosas, obscenas o iracundas, que solo producen daño y discordia (Efesios 4:29-312). En cambio, debemos usar las palabras sabias, verdaderas, bondadosas, edificantes y pacíficas, que producen beneficio y armonía (Proverbios 15:11; 16:241).
La fidelidad
La fidelidad es otro fundamento indispensable del matrimonio cristiano, pues implica mantenerse leal y exclusivo al otro en todo momento y circunstancia. Es decir, se trata de honrar el pacto matrimonial que se hizo delante de Dios y de los demás y rechazar cualquier tentación o amenaza que pueda poner en riesgo la unidad e integridad del matrimonio.
La Biblia nos enseña que debemos tener todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales (Hebreos 13:42). También nos enseña que debemos huir de la inmoralidad sexual, porque quien la comete peca contra su propio cuerpo, que es templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:18-202). Además, nos enseña que debemos guardar nuestro corazón con toda diligencia, porque de él mana la vida (Proverbios 4:231).
La fidelidad se cultiva con el amor, el respeto, la comunicación y la intimidad.
La intimidad
La intimidad es la expresión física y sexual del amor entre los esposos y es un regalo de Dios para el matrimonio, que fortalece el vínculo entre la pareja y les permite procrear hijos. Al respecto de ello, la Biblia nos enseña que el hombre debe cumplir su deber conyugal con su esposa, e igualmente la mujer con su esposo.
Es decir, que la mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo, como tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposa (1 Corintios 7:3-42). También nos enseña que no debemos privarnos el uno del otro, salvo de común acuerdo y por algún tiempo, para dedicarnos a la oración; pero luego volvamos a juntarnos a fin de que Satanás no nos tiente por causa de a fin de que Satanás no nos tiente por causa de nuestra falta de dominio propio (1 Corintios 7:5).
Además, la intimidad debe ser frecuente, placentera y mutua, sin caer en la rutina, el egoísmo o la perversión.
La oración
La oración es otro fundamento imprescindible del matrimonio cristiano, debido a que es el medio por el cual los esposos se comunican con Dios y le expresan su adoración, gratitud, confesión, petición e intercesión. También, es el recurso que tienen los esposos para acercarse a Dios y recibir su gracia, sabiduría, fortaleza, dirección y el arma para resistir al diablo y vencer sus ataques.
La Biblia nos enseña que debemos orar sin cesar, dando gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para nosotros en Cristo Jesús (1 Tesalonicenses 5:17-18). También nos enseña que debemos orar unos por otros, para que seamos sanados.
La oración eficaz del justo puede mucho (Santiago 5:16). Además, nos enseña que debemos orar con fe, sin dudar, porque el que duda es semejante a la ola del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor (Santiago 1:6-7).
La Palabra
La Palabra es otro fundamento fundamental del matrimonio cristiano. Esto es debido a que es la revelación de Dios a través de las Sagradas Escrituras, que son inspiradas por el Espíritu Santo y útiles para enseñar, reprender, corregir e instruir en la justicia (2 Timoteo 3:16). Además, es la verdad que nos libera del pecado y del error (Juan 8:31-32) y es la espada del Espíritu que nos permite combatir contra las asechanzas del maligno (Efesios 6:17).
La Biblia nos enseña que debemos atesorar la Palabra en nuestro corazón, para no pecar contra Dios (Salmo 119:11). También nos enseña que debemos meditar en la Palabra de día y de noche, para hacer conforme a todo lo que está escrito en ella; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien (Josué 1:8). De igual modo, nos enseña que debemos poner por obra la Palabra y no solamente oírla, engañándonos a nosotros mismos (Santiago 1:22).
Estos son algunos de los aspectos básicos que deben sustentar un matrimonio cristiano exitoso, según la Biblia. Sin embargo, hay muchos otros aspectos que también son importantes y que deben ser considerados por los esposos cristianos, como la familia, los hijos, el trabajo, el dinero, el servicio, la iglesia, entre otros.
Lo importante es que todo se haga para la gloria de Dios y para el bien de la pareja. Que Dios bendiga a todos los matrimonios cristianos y les dé la gracia y la sabiduría para vivir conforme a su voluntad. Amén.
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1 agosto, 2024 a las 7:31 am
🇩🇴 Que Dios nos siga guiando y protegido a todos los matrimonios excelente reflexión
1 agosto, 2024 a las 2:06 pm
Amén y amén gloria a Dios aleluya aleluya
1 agosto, 2024 a las 3:19 pm
Amen 🙏
1 agosto, 2024 a las 3:35 pm
Amén gloria a Dios alabado y honrado seas mantenme siempre confiando en mí matrimonio perdónanos señor aleluya 🙏♥️🙏
1 agosto, 2024 a las 5:48 pm
Hermanos les pido una oración por mi matrimonio que ahora estamos pasando en un mal momento
1 agosto, 2024 a las 7:57 pm
Amén amén y miles de veces amén, gracias Padre Celestial por todas las bendiciones recibidas y las bendiciones que están por llegar, alabado seas mi Dios Todopoderoso y eterno, para tí sea la gloria mi Dios Todopoderoso y amado, Gloria a Dios en las alturas, siempre de la mano y compañía de nuestro Gran Señor Jesucristo Rey de Reyes Señor de Señores y a quien acepto como mi único y gran Salvador.
2 agosto, 2024 a las 5:00 am
Amén 🙏
2 agosto, 2024 a las 5:52 am
Debemos poner por obra la Palabra y no solamente oírla, engañándonos a nosotros mismos
(Santiago 1:22)
Amén