«Señor, en esta noche pongo en tus manos todas mis cargas y preocupaciones. Tú conoces todo lo que hay en mi corazón, y confío en que tú tienes el control. Que tu paz, que sobrepasa todo entendimiento, llene mi mente y mi ser. Gracias por tu fidelidad y amor incondicional. En el nombre de Jesús, Amén.»