Y levant谩ndose, vino a su padre. Y cuando a煤n estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corri贸, y se ech贸 sobre su cuello, y le bes贸.

Lucas 15: 20

Este es un relato que cont贸 Jes煤s a disc铆pulos, con el fin de ayudarnos a entender como es el amor de Dios hacia nosotros. En este, se nos relata la historia de un joven que traicion贸 a su padre, despu茅s de solicitar su herencia e irse lejos para malgastarla de la peor manera. Sin embargo, despu茅s de haber gastado todo y debido a una fuerte crisis en esa regi贸n, tuvo la necesidad de trabajar cuidando cerdos y con un gran hambre, que deseo comer lo que com铆an los cerdos.

Es en este punto que el joven reflexion贸 y decidi贸 volver arrepentido a su padre, rogando que le perdonara y que le diera la oportunidad, al menos como uno de sus jornaleros. No obstante, y contrario a la reacci贸n que el hijo esperaba de su padre, cuando su padre lo vio de lejos, corri贸 a 茅l, le abraz贸 e hizo una fiesta por su regreso.

Lo que aprendemos de la reacci贸n del padre del hijo pr贸digo

La raz贸n por la que Jes煤s relat贸 esta historia, es para que conozcamos como es la naturaleza amorosa, misericordiosa y perdonadora de Dios. De hecho, al igual que el padre de la par谩bola, nuestro Dios tiene un coraz贸n de Padre y nos ama en sobremanera, debido no solo a que somos hechura suya, sino tambi茅n, debido a que nos ha adoptado como hijos.

Pues no hab茅is recibido esp铆ritu de servidumbre para recaer en el temor, sino que hab茅is recibido esp铆ritu de adopci贸n como hijos, por el cual clamamos: 隆Abb谩, Padre! Romanos 8: 15

Es por ello que cuando cometemos un error, Dios no es un ser que est谩 esperando el momento para castigarnos inclementemente cuando nos equivocamos, sino que permanece paciente, esperando a que volvamos a 脡l para arrepentirnos. Esto es debido a que nos ama, en sobremanera, mucho m谩s de lo que nuestra mente finita pueda imaginar.

El problema es que en nuestra mente finita y humana, pensamos que Dios nos espera listo para castigarnos, pues pensamos que Dios est谩 airado, tal y como nosotros reaccionar铆amos como seres humanos. Pero, Dios no es humano ni se comporta como nosotros, sino que su amor sobrepasa todo lo malo que hayamos podido hacer.

Dios, al contrario de lo que suponemos, ya nos ha perdonado desde antes de que nos acerquemos a pedirle perd贸n. Por lo tanto, solo espera pacientemente a que demos el paso de arrepentirnos de nuestro pecado y nos acerquemos a 脡l dispuestos a cambiar.聽

Reflexi贸n final

Si sientes que le has fallado a Dios y te has apartado de su presencia, no esperes m谩s y vuelve a 脡l. No pongas excusas ni pienses que Dios te rechazar谩, pues 脡l no es as铆, sino que al contrario, y tal como el padre del hijo pr贸digo, permanece viendo al horizonte y con brazos abiertos, esperando a que vuelvas y te arrepientas.

Recuerda que no hay pegado por el que Jes煤s ya no haya pagado en la cruz del calvario y que Dios no pueda perdonar. Por lo tanto, hoy, con solo arrepentirte de coraz贸n y lavar tus pecados con la sangre del cordero, tendr谩s libre acceso al trono de la gracia para volver a encontrarte con el padre y tener comuni贸n con 脡l.