¿Sabías que es posible adorar a Dios con tus bienes? Si, por ilógico que parezca, adoramos a Dios también con lo que tenemos, como nuestro dinero o nuestros bienes de valor monetario.

Si bien la Biblia nos indica que de Dios es la tierra y su plenitud y que incluso lo que tenemos le pertenece a Él, Dios se agrada cuando usamos nuestros bienes para sus propósitos. Esto es una clara señal de entrega, lo que demuestra con hechos que estamos a su disposición y que nuestra prioridad es obedecerle.

Por ello, aquí te presentaremos los momentos en que adoramos a Dios con nuestros bienes:

Cuando provees a tu familia

Si bien, esto es algo muy evidente, no siempre es acatado de la forma correcta. Es decir, muchas personas en lugar de proveer directamente para su esposa e hijos, ponen otras cosas o personas como prioridades y entregan a esto la mayor parte de lo que ganan.

La Biblia es clara al respecto cuando indica en 1 Timoteo 5:8 “porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.” Por lo tanto, es necesario definir las prioridades.

Esto no implica volverse mezquino y no brindar ayuda a quienes lo necesitan, si implica ser sabio para definir que no puedes dejar sin sustento a tu familia. Recuerda que Dios te ha designado como protector y proveedor a tu familia y es tu prioridad.

Honra a tus padres

Dios es un Dios justo y ha dejado el gran mandamiento con promesa en Efesios 6:2 “Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa;”. La honra a los padres no solo es cuando se es niño, implicando obediencia, sino también cuando se es adulto, estando al pendiente de sus necesidades.

Es sorprendente, pero Dios bendice las manos de los hijos que honran a sus padres. Esto es debido a la promesa de Dios que se cumple en sus vidas, de que les iría bien. 

Dale al dinero el lugar que merece

Ganar dinero no debe ser tu prioridad en la vida, sino únicamente una herramienta para cubrir tus necesidades. De hecho, Jesús nos advierte de esto en Mateo 6:21 “Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”

Para saber dónde está tu corazón, debes fijarte en tus acciones diarias. Si para ti, es más importante, mentir, estafar o conseguir dinero de forma deshonesta, es lógico que tu corazón está en la acumulación de riquezas y no tienes escrúpulos para obtenerla.

Además, si eres mezquino y no te importa proveer para tu familia o tu iglesia local y sólo piensas en ti y tus necesidades egoístas, entonces tu corazón está en tus riquezas. Recuerda que Dios no quieres solo algo de ti, él lo quiere TODO.

Cuando provees para la iglesia

Pese a que esto trae opiniones divididas, con esto nos referimos a apoyar la expansión de la palabra de Dios. Es decir, proveer para el mantenimiento del local o brindar apoyo a las obras sociales que ayudan económicamente a los más necesitados.

Esto no tiene nada que ver con volverse pobre o dejar de cumplir con las obligaciones con tu familia para apoyar en la iglesia. Esto se trata de una ayuda u ofrenda para contribuir con tu iglesia local.

Es de recordar que en tu iglesia también deben pagar servicios, pagar arriendo, hacen actividades u obras sociales y todo esto requiere de dinero para cubrir estos gastos. Sin embargo, hay bendición en apoyar todas estas causas, pues como dice la Biblia en 2 Corintios 9:7-8.

“Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;”

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