Marcos 7:35

“Al instante el hombre pudo ir perfectamente bien y se desató la lengua, de modo que hablaba con total claridad. Y Jesús le dijo a la multitud que no lo contaran a nadie, pero cuanto más le pedían que no lo hicieran, tanto más hacían correr la voz. Quedaron completamente asombrados y decían una y otra vez. Todo lo que Él hace es maravilloso. Hasta hace oír a los sordos y da la capacidad de hablar al que no puede hacerlo.”

En este texto vemos a Jesús abriendo los oídos de un sordo/mudo y dando también la capacidad de que hable. Pero, lo que llama la atención es que las personas quedaron asombradas y decían una y otra vez todo lo que él hace es maravilloso. 

Entonces, surge la duda, ¿cuántas veces en nuestra vida podemos declarar esto? ¿Cuántas veces en nuestro día declaramos que el señor todo lo que hace es maravilloso? 

Esta es una pregunta interesante, porque muchas veces nos encontramos llevando la contraria a lo que Jesús ha permitido en nuestras vidas. Muchas veces nos encontramos diciendo, Señor, ¿por qué haces esto? Cuestionando a Dios, sin entender a plenitud que el Señor todo lo que él hace es maravilloso. 

Renovando nuestro entendimiento para entender las maravillosas obras de Dios

Romanos 12: 2 “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”

Es necesario que podamos abrir nuestro corazón para entender que Dios está trabajando en favor nuestro, aunque no puedas comprender lo que está pasando ahora. Por lo tanto, solo debes creerlo y aferrarte a esto, que Dios siempre tiene una voluntad buena, agradable y perfecta para ti.

Sólo que, a veces por la dureza de nuestro corazón o por decisiones propias, las cosas no se dan bien. Pero, cuando descansamos en el Señor, entonces el Señor toma control de nuestra vida mientras nosotros tomamos descanso. 

Esto es lo que Dios quiere de nosotros en este tiempo, que puedas ir a su presencia y descansar teniendo la confianza de decirle: “Estas son mis preocupaciones, Dios, estos son mis problemas, Estas son mis ansiedades y no puedo más con esto o aquello, pero sé que tú puedes ayudarme” 

Es importante que tú puedas desarrollar con el Señor un apego por ir a su presencia y entender quién es Dios. Esto sólo lograrás cuando te decidas a confiar en Él. 

Por ello, hoy la invitación es que examines tu vida y descubras si realmente tienes la confianza en dejar de Dios tus planes. Si no lo has hecho, es porque seguramente has dejado de sorprenderte por las maravillas de Dios en tu vida.

En este caso, la forma de recuperarla, es volviendo a sus brazos a disfrutar de su presencia y pasar tiempo con Él. Toma en cuenta que Dios quiere lo mejor para ti, por lo que la mejor decisión es descansar en sus brazos y dejar que Él se encargue. 

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