Parábola del trigo y la cizaña

24 Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26 Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. 27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? 28 Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? 29 Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. 30 Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

Parábola de la semilla de mostaza

31 Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo; 32 el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

Parábola de la levadura

33 Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.

🙏 Oración basada en Mateo 13:24–33

Señor Jesús, gracias por enseñarme que tu Reino crece con paciencia, poder y propósito. A veces me inquieta ver el mal mezclado con el bien, pero hoy elijo confiar en tu justicia y en tu tiempo perfecto.

Ayúdame a ser trigo fiel en tu campo, a no desesperarme por lo que aún no entiendo y a sembrar con fe cada día. Aunque lo que tengo parezca pequeño, como una semilla de mostaza, confío en que Tú lo harás crecer. Que tu Palabra actúe en mí como levadura, transformando todo mi ser desde adentro.

Hazme instrumento de tu Reino, Señor. Que donde yo esté, tu presencia crezca y dé fruto abundante. En el nombre de Jesús. Amén.