Señor, en esta noche te reconozco como mi refugio y mi esperanza. Aunque haya oscuridad afuera, tu luz brilla dentro de mí. Apaga las voces del miedo y llena mi corazón de confianza. Que tu Espíritu Santo me guíe incluso en mis sueños. Gracias por tu amor que me sostiene y por tu gracia que me renueva. Amén.