Padre amado, guíame en este día. Dame claridad para decidir y humildad para escuchar tu voz. Que no me mueva por impulsos, sino por obediencia. Espíritu Santo, dirígeme en cada paso. Que mis acciones reflejen tu amor y mis palabras transmitan verdad. Hoy quiero caminar bajo tu dirección y confiar en que Tú sabes lo que es mejor para mí. Amén.