Jesús, hoy quiero ser reflejo de tu amor. Ayúdame a hablar con gracia, a actuar con bondad y a perdonar con sinceridad. Que mis manos sirvan y mi corazón permanezca sensible a las necesidades de otros. Espíritu Santo, guíame para amar como Tú amas. Que cada encuentro de este día sea una oportunidad para sembrar esperanza. Amén.