Padre celestial, esta noche quiero quedarme quieto en Tu presencia. El día fue largo y necesito Tu descanso. Toma mi ansiedad, mi cansancio y todo lo que me inquieta. Llena mi mente de Tu paz y mi corazón de Tu amor. Que mis sueños estén guardados por Ti y mi espíritu se fortalezca. Gracias por ser mi refugio seguro. Amén.