Oseas 6: Lo que yo deseo de ti es fiel amor y no sacrificio. Quiero que ustedes me conozcan, no que me hagan ofrendas.

Isaias 5:13 En sus fiestas hay liras, arpas, tambores, flautas y vino. Pero no prestan atención a lo que el SEÑOR ha hecho ni a la obra de sus manos.

Tu relación personal con Dios no está determinada con lo que haces sino con lo que eres, muchas veces pensamos que por hacer una labor para alguna iglesia local, nos acerca más  Dios y no es así, por ello un pastor muy conocido alguna vez escribió “Al Dios que siempre serví, pero que nunca conocí”. 

Veamos algunos principios para comprender en que se debe basar nuestra relación con Dios.

  1. El lugar más peligroso para tener un amor superficial para el Señor es el ministerio
  • Amar a Dios no es lo que haces, es lo que eres.
  • Todo radica en la actitud de tu corazón, porque puedes hacer la obra del Señor pero con deseos, palabras y acciones engañosas que te alejan de su amor.
  • Lo que haces para el Señor no es una responsabilidad es un privilegio.
  • Muchas personas pierden su relación con Dios trabajando en la obra de si Señor.
  • Podemos ser usados por Dios pero quizás no aprobados. El ejemplo de Saúl seguía siendo el Rey de Israel, pero El Señor ya no estaba con El.
  1. Cuando nuestro amor con Dios comienza a secarse, lo mismo sucederá con nuestras relaciones interpersonales.

Por algo la biblia lo explica muy detalladamente, en Mateo 22:36-40 que amaras a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo. Porque una sana relación vertical con Dios, me llavera a una sana comunicación con mis hermanos. Ahora bien, veamos algo:

  • Si sientes que lo que haces lo haces por hacer un favor a la gente, entonces estas errado, ya que la labor que haces es por gracia y no por mérito.
  • Sirves al hombre cuando amas a Dios
  • Cuando desvaloras los que te rodean pensando que lo que haces tiene más mérito entonces no conoces el amor de Dios. Una relación personal con Jesús te llevará a darle el justo valor a los que estén a tu alrededor. Porque veras a las personas como Jesús las ve.
  • En el servicio al reino encontraras logros (frutos) pero si estos te hacen más fuerte en tu fuerza entonces estas en la posición indicada para perder la presencia de Dios. Saúl se hizo grande en su reinado y no en la gracia y misericordia de Dios.
  • Porque los dones y talentos que Dios nos da, no son para presumirlos al contrario son para el servicio de las personas. Y estos mismos sean multiplicados en vidas transformadas. 

Así como la parábola de los dones y talentos, no puedes separar tu don de la gente, busca bendecir vidas a través de lo que haces y así agradaras a tu Señor.

  1. Síntomas de enfriamiento espiritual

¿Cómo saber cuándo mi relación con Dios ha enfriado?

  1. Cuando cambiamos la relación íntima por activismo
  2. Cuando cambiamos adoración por distracción o pasividad
  3. Cuando cambiamos búsqueda de Dios por relaciones interpersonales

Recuerda algo “Te convertirás en aquello en lo que inviertas tiempo y en lo que centres tus pensamientos”. Te conviene acercarte a Jesús. 

Pasos que te ayudaran en tu relación con Dios

  • Desde muy temprano levanta una adoración para Dios, comienza el día agradeciendo
  • Establece un tiempo de lectura y meditación en su palabra.
  • Ora e intercede 

Estos tres pasos te llevaran a agradecer, pedir y obedecer al Señor y de seguro te llevaran a nuevas dimensiones, a lugares y momentos que nunca habías vivido.

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