Efesios 6:10 “Por lo demás, fortalézcanse en el Señor y en el poder de su fuerza” 

Por diferentes motivos en algún momento de nuestras vidas atravesamos caos, vivimos desesperación o nos sentimos solos en medio de situaciones difíciles. Esto es completamente normal, en la vida podemos estar en completa tranquilidad y en un minuto puede pasar algo que nos desestabiliza.

A decir verdad, no es fácil lidiar con todo esto solos, siempre necesitamos ser fortalecidos por Dios. Para poder ser fiel en el instante de la prueba, para estar firmes y no caer, para resistir las tentaciones, para avanzar en medio de la tribulación, mantener buen ánimo y gozo siempre sin importar nada.

Este pasaje de Efesios no da condiciones específicas o ideales para ser fortalecidos en el poder de Dios, eso nos da a entender que debe ser algo constante; que debe ser parte de nosotros el hecho de siempre depositar nuestra vida con plena confianza en Dios; en su gran poder, en su respuesta y respaldo en el momento oportuno.

Por otro lado, Pablo; quien es el autor de esta carta, nos trae a colación que no estamos solos, que Dios siempre está, que nos escucha y que permanece dispuesto para nosotros en todo tiempo; que solo Él puede hacer todo más llevadero y que a Él podemos entregarle realmente nuestras cargas.

Ahora, ¿qué quiere decir la expresión “el poder de su fuerza” ?. Para poder entenderlo debemos recordar este gran atributo de Dios, el cual es “Todopoderoso”, esto quiere decir que tiene todo el poder sobre cualquier cosa, que todo lo puede hacer, que nada se puede medir o comparar con su poder, que nada le es imposible.

Este atributo de Dios está disponible para todas aquellas personas que deciden colocar su fe en la Cruz y se dejan guiar por el Espíritu Santo. Como lo dice 1 Corintios 1:18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios” esto se aplica no para el hecho de que todo lo lograremos, sino para fortalecernos y generar en nuestro ser la confianza plena de que Dios tiene el control y el poder sobre todas las cosas.

Dios puede proveerte su Poder

Salmos 84:5 “Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en cuyo corazón están tus caminos.” 

La clave para que su poder renueve nuestras fuerzas en el diario andar de la vida, es la Fe depositada realmente en Dios. Porque a veces pasa que decimos tener fe, pero no confiamos realmente en Él y es allí donde la desesperación y la autosuficiencia nos lleva por caminos muy alejados de Dios y tomamos decisiones equivocadas, apresuradas para tratar de salir de los conflictos, terminando aún más enredados y agravando situaciones. 

Un corazón que tiene su fe depositada en Dios. Está provisto de las fuerzas necesarias para andar en sus caminos y aun cuando estos no sean los más agradables, se mantiene en calma porque confía en el respaldo de Dios. Y como dice el salmo es sumamente feliz porque lo reconoce en todos sus caminos y procura estar cerca de Él siempre.

Tener nuestras fuerzas en Dios es procurar por todos los medios posibles, sin importar lo que tengamos que hacer, doblegar nuestro yo y nuestra sabiduría para que Dios sea el que guíe nuestros pasos, pensamientos y acciones; es dejar que su Espíritu Santo nos conduzca en todo momento para permanecer firmes en los procesos y avanzar.

Persiste en buscar refugio en su Poder  

La respuesta a todos los problemas del hombre y de hecho siempre es la única respuesta, es y será siempre Dios. No existe ninguna sabiduría, filosofía, psicología que pueda dar respuesta, seguridad o dirección más que Él, Salmos 105:4 dice “Recurran al Señor y a su fuerza busquen siempre su rostro”.  Por tal razón debemos buscarlos siempre y más que buscarlo es habitar en su presencia y ser refugiados en su poder.

El sentimiento o la necesidad de sentirnos protegidos nace desde lo más profundo de nuestro ser, y nos acompaña a lo largo de nuestras vidas; al ser bebes encontramos refugio en los brazos de nuestros padres, allí nos sentimos plenos, seguros y protegidos, esta misma sensación elevada a su máxima expresión es la que sentimos al llegar a la presencia de Dios, todo lo demás pierde importancia si estamos en sus brazos.

Pero es muy común que nuestra falta de intimidad con Dios nos haga perder esta sensación de bienestar y perdamos el norte, siguiendo caminos equivocados. Por tal razón debemos enfocarnos en constantemente estar en búsqueda de su presencia, ya que es nuestro mejor y más apropiado refugio seguro. Esto traerá paz, estabilidad y fortalezas para nuestras vidas.

Dios puede cubrirnos en nuestras luchas

Salmos 60:11 “Danos socorro contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los hombres. 

Las angustias en la vida están garantizadas, ellas nos ayudan a recordar que dependemos de Dios siempre, que no existe poder humano que nos pueda socorrer más que Él, y aunque a algunos a veces nos cuesta reconocerlo terminamos tarde o temprano pidiendo su pronto auxilio. Hasta el corazón más duro e incrédulo termina diciendo ¡Dios mío!, ante un problema.

Siempre existirán personas dispuestas a ayudar en medio de un conflicto, la solidaridad es una característica humana y sí, logra llenar algunos espacios, pero solo el respaldo del Padre ante un dolor, angustia o desesperación podrá traernos un verdadero confort a nuestras almas atribuladas. Saber que Él está librando con nosotros nuestras luchas nos da una seguridad muy difícil de explicar.

El salmista David experimentó esto a lo largo de toda su vida. Jesús siendo el hijo del Dios Altísimo depositó sus fuerzas en el Padre, hombres como el Apóstol Pablo, Pedro y Juan nos dejaron muchos ejemplos de lo que puede llegar a ser una vida fortalecida plenamente en el poder de Dios. No importa lo que pueda pasar y como se vea el panorama, Dios tiene todo bajo control; solamente debemos fortalecernos en su Poder.

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