Señor Jesús, esta mañana quiero hablar contigo con sinceridad. Hay días en los que me siento fuerte y otros en los que comienzo cansado o preocupado. Hoy necesito Tu ayuda. Renueva mis fuerzas y no permitas que el desánimo dirija mis pensamientos. Dame ánimo para cumplir mis responsabilidades y serenidad para enfrentar cada dificultad. Gracias porque no tengo que aparentar delante de Ti; Tú me conoces y aun así permaneces a mi lado. En Tu nombre, Amén.