Padre celestial, hoy necesito Tu ayuda para no rendirme ante aquello que se ha vuelto difícil. Tú sabes cuánto tiempo llevo intentando algunas cosas y cuánto pesa cuando no veo resultados. Dame fuerzas para continuar, pero también sabiduría para saber cuándo debo cambiar de camino. No permitas que una dificultad defina todo mi día. Renueva mi esperanza y ayúdame a confiar en que Tú puedes guiarme paso a paso. En el nombre de Jesús, Amén.