Señor, gracias por este nuevo amanecer. Hoy quiero pedirte especialmente por mi salud y por la salud de mi familia. Tú conoces nuestras necesidades, nuestros dolores y esas preocupaciones que a veces preferimos guardar en silencio. Danos fortaleza cuando el cuerpo esté cansado y esperanza cuando aparezca alguna dificultad. Ayúdame también a cuidar mejor de mí mismo y de las personas que dependen de mí. No quiero esperar a que algo falte para reconocer su valor. Gracias por la vida y por la oportunidad de compartir otro día juntos. En el nombre de Jesús, Amén.