Dios fiel, esta noche mi alma solo quiere agradecer. No por lo que tengo, sino por lo que Tú eres. Gracias por amarme en medio de mis errores, por no soltarme cuando me alejo. Que mi descanso sea un canto… Seguir leyendo →
44 Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, La obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos. 2 Tú con tu mano echaste las naciones, y los plantaste a ellos; Afligiste a los pueblos, y… Seguir leyendo →
Marcos 3: 9 Como Jesús vio que había tanta gente, les pidió a sus seguidores que le consiguieran una barca pequeña. Jesús quería la barca para que la multitud no se amontonara sobre él. 10 Él había sanado a mucha… Seguir leyendo →
“Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.” Isaías 43:4. ¿Qué vio el Señor en nosotros para amarnos? Sigue siendo la pregunta del millón…. Seguir leyendo →
Jesús sana a la suegra de Pedro 38 Entonces Jesús se levantó y salió de la sinagoga, y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía una gran fiebre; y le rogaron por ella. 39 E inclinándose hacia ella, reprendió a… Seguir leyendo →
Señor, si hoy mis fuerzas se agotaron, recuérdame que Tú eres mi fortaleza. Si el miedo tocó mi mente, cúbrela con tu paz. Si el dolor visitó mi alma, sáname con tu amor. Esta noche me rindo a Ti, confiando… Seguir leyendo →
43 Júzgame, oh Dios, y defiende mi causa; Líbrame de gente impía, y del hombre engañoso e inicuo. 2 Pues que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has desechado? ¿Por qué andaré enlutado por la opresión del enemigo?… Seguir leyendo →
Marcos 3: 3 Otra vez entró Jesús en la sinagoga; y había allí un hombre que tenía seca una mano. 2 Y le acechaban para ver si en el día de reposo le sanaría, a fin de poder acusarle. 3… Seguir leyendo →
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” Salmo 126:5. Los tiempos de alegría muchas veces son precedidos por épocas de lágrimas. El salmista lo sabía muy bien y en este salmo expresa lo que sintió el pueblo de Dios… Seguir leyendo →
Un hombre que tenía un espíritu inmundo 31 Descendió Jesús a Capernaum, ciudad de Galilea; y les enseñaba en los días de reposo. 32 Y se admiraban de su doctrina, porque su palabra era con autoridad. 33 Estaba en la sinagoga un hombre que tenía… Seguir leyendo →