42 Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. 2 Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo; ¿Cuándo vendré, y me presentaré delante de Dios? 3 Fueron mis lágrimas mi… Seguir leyendo →
Jesús principia su ministerio 14 Y Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. 15 Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. Jesús en Nazaret 16 Vino… Seguir leyendo →
41 Bienaventurado el que piensa en el pobre; En el día malo lo librará Jehová. 2 Jehová lo guardará, y le dará vida; Será bienaventurado en la tierra, Y no lo entregarás a la voluntad de sus enemigos. 3 Jehová lo sustentará sobre… Seguir leyendo →
“LÁGRIMAS QUE PRODUCEN GRANDES COSECHAS” “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.” Salmo 126:5. Los tiempos de alegría muchas veces son precedidos por épocas de lágrimas. El salmista lo sabía muy bien y en este salmo expresa lo que… Seguir leyendo →
40 Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2 Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 3 Puso luego en mi boca cántico… Seguir leyendo →
Tentación de Jesús 4 Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue llevado por el Espíritu al desierto 2 por cuarenta días, y era tentado por el diablo. Y no comió nada en aquellos días, pasados los cuales, tuvo hambre. 3 Entonces el… Seguir leyendo →
39 Yo dije: Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío esté delante de mí. 2 Enmudecí con silencio, me callé aun respecto de lo bueno; Y se agravó mi… Seguir leyendo →
El bautismo de Jesús 21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, 22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que… Seguir leyendo →
38 Jehová, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira. 2 Porque tus saetas cayeron sobre mí, Y sobre mí ha descendido tu mano. 3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz… Seguir leyendo →
10 Y la gente le preguntaba, diciendo: Entonces, ¿qué haremos? 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. 12 Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro,… Seguir leyendo →