Padre bueno, al cerrar mis ojos quiero descansar en Tu presencia. Gracias porque durante este día nunca me faltó Tu cuidado ni Tu amor. Te entrego mis cargas, mis proyectos y mis sueños. Bendice mi salud, fortalece a mi familia y guía nuestro camino. Que esta noche sea un tiempo de descanso profundo y de renovación para mi corazón. En el nombre de Jesús, Amén.