Señor, gracias porque al finalizar esta jornada puedo volver a Ti y encontrar un lugar donde descansar mis preocupaciones. Hoy hice lo que pude, y aquello que quedó pendiente tendrá que esperar hasta mañana. Ayúdame a aceptar mis límites y a descansar sin culpa ni ansiedad. Renueva mis fuerzas mientras duermo, protege mi salud y permite que Tu paz permanezca conmigo hasta que vuelva a despertar. En el nombre de Jesús, Amén.