Padre amado, hoy hubo momentos buenos y otros difíciles, pero en todos estuviste presente. Esta noche suelto la preocupación por lo que no puedo cambiar. Cuida mi salud y la de los que amo. Trae paz a nuestro hogar y estabilidad en el trabajo. Permite que mi descanso sea tranquilo, confiando en Tu fidelidad eterna. Amén.