Padre amado, la noche me invita a confiar más en Ti. Te entrego mis miedos y lo que no puedo controlar. Tú sabes lo que necesito y lo que vendrá mañana. Ayúdame a descansar sin ansiedad. Que tu paz llene cada rincón de mi ser. Esta noche duermo tranquilo, sabiendo que Tú estás obrando aun mientras descanso. Amén.