Padre celestial, quiero descansar sabiendo que Tú estás trabajando incluso cuando yo no veo nada. Toma mis luchas, mis temores y mis anhelos. Limpia mi mente de todo ruido y llena mi espíritu de serenidad. Cubre mi hogar con Tu protección. Gracias porque Tu amor no depende de mis méritos, sino de Tu gracia infinita. Descanso en Ti con confianza. Amén.