Señor, en esta noche me refugio en tu presencia. Apaga las voces del miedo y enciende la luz de tu paz. Te pido descanso para mi cuerpo, serenidad para mi mente y esperanza para mi alma. Que cada respiro me recuerde que Tú estás aquí, velando mi sueño y cuidando de mí. Gracias por tu amor que me da fuerzas para seguir. Amén.