Señor, al despertar hoy pongo mi vida en tus manos. Te entrego este día con todo lo que trae: mis responsabilidades, mis decisiones y mis pensamientos. Guíame con tu verdad y dame un corazón obediente. Ayúdame a confiar incluso cuando no entiendo. Que no viva apoyado en mis fuerzas, sino dependiendo de Ti en cada paso. Hoy camino entregado a tu voluntad. Amén.