Señor, al abrir mis ojos esta mañana reconozco que te necesito más que nunca. No quiero comenzar el día sin buscar Tu dirección. Ordena mis pasos, aclara mis pensamientos y dame serenidad frente a cualquier presión. Protege a mis seres queridos, provee lo necesario y lléname de gratitud aun en lo pequeño. Que mi actitud honre Tu nombre y mi corazón permanezca firme en Tu verdad. Amén.