Dios bueno, gracias por sostenerme incluso cuando duermo y no soy consciente de Tu cuidado. Hoy pongo en Tus manos mis responsabilidades, mis planes y también mis preocupaciones. Dame sabiduría para actuar con prudencia y paciencia para esperar Tus tiempos. Rodea mi hogar de Tu presencia y aparta todo temor. Que pueda ser instrumento de bendición donde vaya y recordar que Tú tienes el control. Amén.