Padre amado, antes de comenzar mis actividades quiero reconocer que sin Ti nada soy. Gracias por Tu fidelidad que se renueva cada mañana. Dame claridad para organizar mis tareas y calma para enfrentar lo inesperado. Fortalece mi espíritu, guarda a mi familia y llena nuestro hogar de Tu presencia. Que cada paso que dé hoy esté alineado con Tu voluntad y que mi corazón permanezca confiado. Amén.