Señor, comienzo este día agradeciendo tu fidelidad. Aunque no conozco todo lo que vendrá, descanso en la certeza de que Tú estás conmigo. Guía mis pasos, ordena mis pensamientos y fortalece mi fe. Que mis palabras edifiquen y mis acciones reflejen tu amor. Espíritu Santo, acompáñame y muéstrame cómo vivir este día con sabiduría y paz. Hoy camino confiando plenamente en Ti. Amén.