Señor, esta mañana quiero agradecerte también por las cosas sencillas que muchas veces parecen normales. Gracias por un lugar donde descansar, por el alimento, por la posibilidad de trabajar y por las personas con quienes comparto mi vida. No permitas que la rutina me vuelva indiferente a Tus bendiciones. Ayúdame a vivir atento, a disfrutar lo bueno y a enfrentar lo difícil sin perder la gratitud. En el nombre de Jesús, Amén.