Pocas personas les gusta que los corrijan, creo que muchas veces nos hacemos sabios en nuestra propia opinión y vemos la instrucción de alguien más, como algo que solo busca descalificarnos, cuando no es así. 

No hay duda que cuando alguien nos corrige, es porque nos amas. Cuando un padre de forma sabia nos exhorta, nos da una instrucción, nos enseña, es porque nos ama y quiere lo mejor para nuestras vidas. 

Por un tiempo nos rehusamos a esta práctica, muchas veces no aceptamos ser corregidos ni siquiera por nuestros padres, pues muchas veces creemos que tenemos la razón ante todo y esto no procede de Dios. 

Un corazón moldeable será capaz de alcanzar grandes virtudes en su vida, llenará sus años de éxitos y podrá caminar con una visión más amplia. Pero alguien que deshonra la corrección, que no acepta la disciplina, que hace oídos sordos a los sabios, entonces estará presto a caminar errante. 

Proverbios 12: 1, en la versión Palabra de Dios para Todos, dice: El que ama la disciplina, ama el conocimiento; el ignorante detesta que lo corrijan.

Solo una persona ignorante, renuente, rebelde es aquella capaz de no aceptar la corrección, de irse en contra de todos aquellos que buscan ayudarle. 

La corrección es provechosa para nuestras vidas, cuando aceptamos vivirla, cuando aprendemos a aceptarla en nuestro corazón, podemos evitar vivir una vida llena de tropiezos. 

La biblia también dice en Proverbios 10: 8 El sabio obedece lo que se le manda;
    el necio no para de hablar y se mete en problemas.

Una persona sabia es capaz de aceptar órdenes, aprende a vivir en sujeción, no permite que las cosas domésticas lo dominen, pero ante todas las cosas, es obediente. 

No hay duda que muchos problemas en nuestras vidas vienen por desobediencia. Eva obedeció al Señor en el huerto cuando tomó del fruto prohibido, y esto trajo como consecuencia el pecado. 

Caminar errantes en la vida nos hace pensar que tenemos la razón ante todo y esto no es más que un muro que nos hará vivir sin visión, sin entender el propósito de Dios. No hay duda que Dios coloca personas para guiarnos, para corregirnos, para extendernos y ensancharnos. 

La obediencia es mejor que los sacrificios  

En la biblia encontramos algunos ejemplos de personas que no permitieron escuchar la voz de Dios, y que guiados por su propia lógica desobedecieron la palabra del Señor, haciendo lo que a su parecer era lo correcto. 

Leyendo 1 de Samuel, capítulo 15, vi un real ejemplo de desechar la instrucción de Dios. 

Samuel le da una indicación a Saúl de lo que debía hacer, la indicación era muy clara: 

1 de Samuel 15

3 Ve ahora y enfrenta a los amalecitas, destrúyelos por completo a ellos y a todas sus posesiones. No dejes nada vivo; mata a los hombres, a las mujeres, a los niños y a los recién nacidos, los toros y las ovejas y todos sus camellos y asnos”».

Saúl tal vez acento con la cabeza un Sí, de que iba a cumplir con lo que Dios había dicho, pero no fue así. 

8 Saúl capturó vivo a Agag, rey de los amalecitas. Le perdonó la vida, pero mató a todo su ejército. 9 Saúl y sus soldados se sintieron mal de destruir todo, así que le perdonaron la vida a Agag, pero se quedaron con lo mejor del ganado, las mejores ovejas y los carneros.

Si de algo está llena la vida de Saúl es de insensatez y desobediencia, a pesar de ser llamado por Dios, esté siempre tuvo su punto de vista, su propio criterio, su manera de hacer las cosas, muchas veces sacando a Dios. 

Así pasa con nosotros muchas veces, el Señor nos da una palabra y nosotros corremos desmedidamente a hacer lo contrario, o comenzamos a tener una obediencia a media, hago lo que Dios me dice, pero incluyó mi forma de pensar, porque pensamos que lo que Dios nos dice no es tan importante. 

De esta manera pasó con Saúl, luego Dios se arrepintió mucho de haberlo elegido como rey, lo vemos en el versículo 10: 

10 Después Samuel recibió palabra del SEÑOR: 11 «Saúl ha dejado de seguirme. Me arrepiento de haberlo hecho rey porque no me obedece». Samuel se molestó mucho y clamó al SEÑOR toda la noche.

Dios es claro con Samuel, Dios le dice que Saúl no había obedecido, es decir, la desobediencia es la primera acción de deshonra contra Dios. 

Hay personas que muchas veces Dios les está pidiendo orden en algunas áreas de su vida, por ejemplo: salir de una relación, dejar de murmurar, dejar de robar, tomar alguna acción, perdonar… o cualquier otra cosa, pero su propio ser le hace pensar que pueden seguir amando a Dios, pero desobedeciendo a lo que el mismo Señor les está pidiendo. 

Y Saúl quiso ganarse el corazón de DIOS con sacrificio, pero al Padre le importaba más su corazón genuino, obediente, que todos los sacrificios que podía hacer. 

22 Pero Samuel dijo:

—¿Qué complace más al SEÑOR: sacrificios que deben quemarse completamente y otros sacrificios u obedecer los mandatos del SEÑOR? Es mejor obedecerle que ofrecerle sacrificios. Es mejor obedecerle que ofrecerle la grasa de los carneros.

Podemos hacer muchas cosas para Dios, pero cuando no somos obedientes, estaremos siendo deshonra para nuestro padre. Debemos ser efectivos en nuestro llamado, Saúl pensaba que lo estaba haciendo bien, pero no era así, pues fue desobediente a Dios. 

Estamos en tiempos donde las personas por todo lo que leen y consumen a diario, piensan tener su propia lógica, su propia razón, incluso, esto muchas veces los hacen renegar de Dios. 

Hay un tiempo en que debemos volver nuestra vida al Padre, debemos aprender a aceptar lo que Dios quiere. Una forma de comprenderlo, es buscarlo fervientemente en oración, Dios te mostrará cuáles son esas cosas a las que debes negarte, rechazar y comenzar a obedecer, esto aplica para todas las áreas de nuestras vidas. 

Como consejo final, si perteneces a una congregación, o vives dentro de un hogar, no dejes de escuchar la palabra sabia de aquellos que buscan el bien para tu vida. No hablo de palabras tóxicas, seguramente Dios colocará mentores, guías, padres, amigos valiosos que estarán dispuestos a siempre darte una buena instrucción. 

Saúl tuvo a un Samuel que le hablaba palabra de Dios, pero no lo entendió. No subestimes a las personas valiosas que Dios ha puesto delante de ti, escucha y acepta la corrección. 

Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS