Génesis 2:22-25 

De esa costilla Dios hizo una mujer. Cuando se la llevó al hombre, éste dijo: « ¡Esta vez tengo a alguien que es carne de mi carne y hueso de mis huesos! La llamaré hembra, porque Dios la sacó del hombre». 

Hago referencia a este versículo para explicar ciertos puntos interesantes. Primero, la perfecta unidad con la que Dios ha creado a la humanidad. De la costilla de Adán, él formó a la mujer, es decir, los convirtió en una sola carne, un solo cuerpo. Este es el principio fundamental de la familia LA UNIDAD. 

Pero,  ¿Qué sucede cuando una familia no sabe actuar en el poder del acuerdo? 

Cuando una familia no funciona en equipo, no entiende de principios y no levanta altares de oración a Dios, entonces se creará una atmósfera de división. 

Cuando permites que la división entre en tu hogar, entonces serás blanco fácil para que satanás pueda destruir a tus hijos, tu matrimonio, tus finanzas y tu integridad. 

Uno de los sentimientos más perversos que usa satanás para destruir las familias es la DIVISIÓN. Es más, la división no solo actúa en las familias, sino también en iglesias o equipos empresariales. 

Pero en el contexto de familia, Satanás sabe que si inyecta división en el propósito de la familia, logrará destruirla. Esto puede crear ambientes de maldición, trayendo consigo dudas y contaminado a todos los integrantes.

No hace falta ser muy espiritual para notar una atmósfera de división en casa. Cuando no se respeta el sacerdocio del padre, cuando los hijos son introducidos a un mundo virtual y no hay otro tipo de conexiones, cuando los gritos, las malas palabras, la murmuración y la indiferencia hacen daño y comienzan a crear heridas en cada miembro del hogar. 

Una atmósfera de división te lleva al divorcio, a la ruina, a las deudas, a las penumbras, y a todo lo contrario que Dios quiere para tu hogar. 

Identifica la división en casa y comienza a funcionar en el poder del acuerdo, de entender que como cuerpo son uno solo y como familia deben levantarse en una misma sintonía. 

Filipenses 2: 3 Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien, con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a sí mismo; 4 no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.

MANTÉN EL PRINCIPIO DEL PODER DEL UNO 

La división se gesta en el espíritu, y es allí donde debes comenzar a combatirla. A veces esperamos que otro cambie para nosotros también asumir un cambio, pero no es así. 

En muchas oportunidades debes ser tú el que dé el primer paso. Buscar con todas tus fuerzas hacer que tu familia tenga un mismo sentir, un mismo espíritu, un mismo sentir. 

Una familia unida activa el favor de Dios a su casa. 

Mateo 18: 19 dice “Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos”. 

Si entiendes el principio de crear una atmósfera de adoración en casa podrás desatar las bendiciones de Dios en tu hogar. Podrás abrir las puertas de los cielos y conocer el propósito y el plan de Dios para tu hogar. 

Crear una atmósfera de adoración es compartir la palabra de Dios, es levantar altares de Adoración y aplicar los principios de la fe. 

Si aplicas esto en tu hogar, no quiere decir que serás libre de los problemas, pero si caminarás en fe, creyendo en el plan maravilloso que Dios tiene para tu hogar y tu vida.

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