Vivimos en una sociedad que camina velozmente a la descomposición moral, espiritual, y social, de eso estamos claro, pero realmente, parte de lo que se ve en nuestras naciones nace desde nuestros hogares.
Nuestras casas están muy contaminadas y en ocasiones olvidamos que el amar y seguir a Dios comienza en nuestros hogares, pero del mismo modo, la perversión, inmoralidad, odio, conflictos, y muchas cosas más, también nacen desde nuestras casas.
Levítico 11: “44 Porque yo soy Jehová vuestro Dios; vosotros por tanto os santificaréis, y seréis santos, porque yo soy santo; así que no contaminéis vuestras personas con ningún animal que se arrastre sobre la tierra.
Estamos en un tiempo en que debemos correr hacia Dios y comenzar a santificarnos como el Padre quiere. No podemos decir que amamos a Dios, y tener un corazón tan ajeno a su presencia y su gracia.
Contaminamos nuestra vida desde el momento que anteponemos a Dios, y preferimos las cosas pasajeras de la vida, las vanidades ilusorias, o las cosas terrenales de las cuales no hay provecho.
No sé si alguna vez te ha pasado que tu casa se llena de conflictos, peleas, rabias; donde día tras día los gritos, las malas palabras son parte de la rutina de ese hogar. Pues sin duda, esto es parte de un síntoma de contaminación y muchas personas no lo ven, y se acostumbran a vivir bajo maldiciones que operan a través de la división.
Así puede pasar en nuestra vida emocional, cuando los matrimonios sólo conviven dentro de un hogar, pero no se respetan, no hay fidelidad y la contaminación del adulterio y la infidelidad se establece en dicha relación, este es otro síntoma de contaminación.
Mateo 24: 12 y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.
La maldad se ha multiplicado, pero esta maldad muchas veces empieza desde los hogares. En países como Venezuela, la tasa de infanticidio provocado por las mismas madres ha aumentado.
En otros países las estadísticas pueden ser otras, lo cierto es que la falta de Dios en los hogares nos ha vuelto personas frívolas, aceptando que la contaminación reinante opere en nuestros hogares, haciendo medias tintas con nuestra fe y no siendo transparente a escuchar, obedecer y actuar bajo la voluntad de Dios.
Por mucho tiempo viviendo el evangelio como estilo de vida, he visto cómo la gente es rápida para negociar su fe y sus creencias. Pueden decirse, o llamarse hijos de Dios, pero consultan todavía el horóscopo y pueden pasar los años, y no ven que están contaminando su vida de lo incorrecto.
Jóvenes que asisten a una congregación y en sus móviles aún conservan canciones que estimulan a la denigración de la mujer, la promiscuidad y el sexo descontrolado. Todo esto lo que genera es mucha más contaminación sobre nuestras vidas, sobre nuestras casas.
Si bien no estamos hablando que debemos ser perfectos, si debemos entender que nuestras casas físicas y nuestro mundo interior deben ser fuente, o morada del espíritu santo, y si ni sacamos la contaminación de ella, podemos perecer en la fe.
Hay personas que contaminan su vida con la murmuración, con la insatisfacción, que dejan contaminar su vida de lo negativo, de lo que ven, de lo que escuchan, y luego se apartan, para luego vivir errantes sin futuro, sin rumbo y negociando o claudicando a su propósito en Dios.
No se trata de ser religiosos, pero muchas veces tomamos más tiempo para introducir en las casas la última tecnología del año, pero pocas veces nos sentamos con nuestros hijos para hablar y hacer mención de aquellos planes que Dios tiene para sus vidas.
Abrimos puertas a lo incorrecto, a lo que contamina, a lo que no procede de Dios. Nuestras casas deben ser ante todo, aposento de Dios, el lugar donde habite el espíritu santo y su poder restaurador.
¡Debemos salir de la contaminación!
En lo primero que debemos analizar si hay contaminación en nuestras vidas, es en nuestra alma. Si somos débiles, si escasas veces oramos, si no buscamos el rostro del padre y alimentamos nuestra alma con recuerdos dolorosos, entonces anímicamente viviremos contaminados, siempre tristes, desolados y sin ánimo.
Lo segundo, revisar nuestro cuerpo físico. Lo cuidamos como templo del espíritu santo, o vivimos de forma descontrolada, alimentando de forma incorrecta, a través de vicios, o dietas que sabemos que traerán un mal para nuestro cuerpo.
Puede que te parezca exagerado, pero muchas veces vemos esto como normal, y olvidamos que hay cosas que pueden estar contaminando nuestra salud física, y a eso debemos sacar de nuestras casas.
Lo tercero, es cómo llevamos nuestras relaciones, cómo nos relacionamos con los demás. Cuánto somos capaces de desarrollar amistades valiosas, y no permitirnos contaminarnos y contaminar a otros.
Hay personas que salen de todos los lugares porque tienen siempre un conflicto, porque contaminan con su lengua, o porque no son capaces de caminar en equipo.
Hay espíritu de asfixia que desea atacarnos
Si has visto como un espíritu de asfixia busca atacar tu casa, debes saber que esto es indicio de contaminación. Muchas veces se presenta en forma de escasez, miseria, problemas económicos, que traen una pesadez en tu hogar.
Allí debemos evaluar si estamos llevando una sana administración financiera, si estamos siendo dadivosos y productivos con lo que Dios nos ha entregado.
Otra forma en cómo se presenta este espíritu de asfixia es a través de los problemas, los conflictos, las desilusiones, rabias incontroladas. Esto puede ser indicio de inmadurez, de falta de intimidad con Dios, o poca capacidad de controlar nuestras emociones.
Sin duda, en un hogar donde reina el conflicto, la rabia, los problemas, habrá siempre un estado de pesadez espiritual que genera más desunión y que puede generas más desilusión en otras áreas.
La ansiedad, la poca capacidad de controlar el sueño, las enfermedades repentinas, los malos hábitos, y las preocupaciones, pueden ser indicio de un espíritu de asfixia que nos ataca y que por lo general se presenta cuando hemos abierto puerta a lo incorrecto.
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10 julio, 2025 a las 8:32 am
Amén. Gracias Dios por hacer que recuerde siempre buscarte para hacer lo correcto. No desviarnos en las cosas de este mundo.
10 julio, 2025 a las 5:47 pm
AMEN 🙏 🙏 AMEN ALELUYA 🙏 🙌
10 julio, 2025 a las 9:19 am
Amén 🙏
10 julio, 2025 a las 9:42 am
Amén amado Dios por recordarme que debo ser más como tú amarte y respetarte sabiendo que el enemigo esta como león rugiendo para deborar pero no podrá porque eres tú más grande que esta en cada uno de nosotros te agradezco en el poderoso nombre de Cristo Jesús Amén y Amén 🙏 💪 💖 📖
10 julio, 2025 a las 12:02 pm
Amén y Amén 🙏🙌 gloria a
10 julio, 2025 a las 4:15 pm
Amen amen gracias amado Señor 🙏 🙌
10 julio, 2025 a las 4:33 pm
Amén glorioso y misericordioso es nuestro Dios padre celestial alabado y honrado sea aleluya 🙏♥️🙏
10 julio, 2025 a las 10:30 pm
Amen excelente Dios te bendiga
10 julio, 2025 a las 6:34 pm
Aleluya 🙏🙏
10 julio, 2025 a las 7:28 pm
Amen 🙏 y Gloria a dios aleluya
10 julio, 2025 a las 11:14 pm
Amen gloria a Dios 🙏
11 julio, 2025 a las 12:14 am
Amén amén 🙏
11 julio, 2025 a las 1:22 am
Bendito Dios
12 julio, 2025 a las 10:37 am
Te pido Dios mío sabiduría, para tomar decisiones correctas, que nos giue por caminos de bendiciones a tierras de bendición, ayúdame ayudar, te agradezco señor por todas tus maravillas. Amén y Amén.