Salmos 136: 4 y 23 

Den gracias al único que puede hacer milagros poderosos porque su fiel amor perdura para siempre. 

Él se acordó de nosotros en nuestras debilidades, porque su fiel amor perdura para siempre. 

Explicación y aplicación del versículo 4

Este salmo está escrito de una manera especial, porque el final de cada versículo es el mismo, “el amor de Dios perdura para siempre”. Demos gracias al Señor por tal cosa, porque su amor fiel perdura para siempre. 

Este salmo nos invita a nosotros a recordar lo que el Señor ha hecho. Pero hemos subrayado estos dos versículos porque fueron dos versículos que nos llamaron más la atención. El primero dice: Den gracias al único que puede hacer milagros poderosos. 

Esto es importante para nosotros, porque en ocasiones esperamos ver cosas grandes, o que sucedan maravillas en nuestra vida, no porque deseemos por curiosidad verlo, sino porque necesitamos que suceda. Sin embargo, a veces estamos recurriendo a otra cosa que no es nuestro Dios. Es decir, estamos recurriendo a otro lugar y no a Dios para buscar aquello que nuestra alma necesita. 

Pero acá es clara la Biblia, pues dice “al único que puede hacer milagros poderosos, demos gracias al Señor”. Nuestro Dios, el creador del cielo y la tierra, es el único que puede hacer maravillas en tu vida. Dios es el único que puede hacer que aquello que parece imposible sea posible en tu vida. 

Entonces, es momento de dejar de buscar en otro sitio lo que únicamente se consigue en nuestro Dios. También, es el momento de reconocer que Dios es el único que puede hacer milagros poderosos en tu vida, agradeciéndole. Es decir, tomando una actitud de gratitud constante ante Él.

Por lo general, nos encontramos esperando a que algo suceda en nosotros, en nuestro ser, en nuestro interior, en nuestra casa, en nuestra familia, nuestro trabajo, pero estamos buscando en el lugar incorrecto. ¡Basta ya de eso! También, solemos tener una actitud incorrecta, pues renegamos de todo a nuestro alrededor.

Es hora de ir a los preciosos pies del Señor, y declarar, ¡Señor, tú eres el único que puedes hacer esto en mi vida! Por eso, vengo a ti y te doy gracias por lo que ya me has dado y clamó para que tú hagas un milagro en eso que sabes que mi alma necesita.

Explicación y aplicación del versículo 23

Luego, el versículo 23 dice: Den gracias al Señor, porque Él se acordó de nosotros en nuestras debilidades, y su fiel amor perdura para siempre. Al leer este versículo, te invitamos a recordar cada vez que el Señor tomó en cuenta a alguien en su debilidad para hacer grandes cosas. 

Recuerda por ejemplo a David, un hombre que se encontraba cuidando las ovejas de su familia, pero que era el más despreciado, el último, el que no tomaban en cuenta. David, en medio de su debilidad, fue tomado en cuenta por el Señor y lo hizo, alguien, lo hizo un rey.

También, recuerda a Ana. Esta mujer no podía tener hijos y sufría día y noche por ello, pero clamó al Señor en medio de su debilidad y dice la palabra que la respuesta del Señor vino a ella. Esto es debido a que el Señor se acordó de ella en medio de su debilidad y proveyó a Ana no solamente un hijo, sino muchos hijos. Pero, uno de estos hijos fue un gran hombre, un gran juez, un gran sacerdote de parte del Señor, un gran profeta. 

Por lo tanto, es tremendo lo que Dios puede hacer con tu debilidad. ¡No te imaginas lo que el señor puede estar planeando hacer con tu debilidad el día de hoy! Pero, es hora de que puedas entender que el Señor, en medio de tu debilidad, quiere y puede hacer algo maravilloso.

Dios se acuerda de ti, y quiere sacarte de ese proceso en el que no te sientes nadie, un tremendo milagro que te permita glorificar su Nombre. Por lo tanto, hoy la invitación es a que clames a Dios con fe, en medio de tu debilidad, y le dejas obrar para ver sus maravillas en tu vida.

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