Una parte importante de la vida es la toma de decisiones. A veces nos cuesta decidir y sobre todo, si tiene que ver con nuestro futuro. Por ejemplo, ¿con quién me casaré? ¿Qué voy a estudiar? ¿En qué voy a trabajar? ¿Dónde voy a vivir?
Qué importante es entender que el verdadero seguidor de Cristo debe ser un auténtico siervo de Dios. Un siervo es un esclavo y los esclavos no tienen la capacidad de decidir por sí mismos, sino que hacen lo que su señor o amo decide. La Escritura nos enseña que pasamos de ser esclavos del pecado a ser esclavos de Cristo, ya que hemos conocido la verdad y la verdad nos hizo libres. (Juan 8:32).
Este servicio no nos oprime, sino que nos libera para vivir la “vida en abundancia” que Jesucristo ha prometido dar. A propósito de esto, uno de los momentos más duros del mismo Señor Jesús, por no decir el más difícil, es narrado por el escritor Mateo de la siguiente manera:
36 Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. 37 Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. 38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. 39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. 40 Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? 41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. 42 Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. 43 Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. 44 Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras. 45 Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores. 46 Levantaos, vamos; ved, se acerca el que me entrega. (Mateo 26:36-46).
En Getsemaní, Cristo se apartó con los tres discípulos que conformaban su círculo íntimo porque supuestamente ellos le ayudarían en esa situación difícil, por lo menos, orarían con Él. Sin embargo, en las tres ocasiones en donde Él volvía de orar, los encontraba durmiendo. Por eso les animó a velar y orar.
El evangelio de Mateo nos describe que Jesús estaba realmente angustiado hasta la muerte. Lucas agrega el detalle que su sudor era como gotas de sangre. Médicamente está comprobado que el Señor debió pasar por una angustia extrema al punto de sudar sangre. ¡Qué terrible! Ya Él sabía lo que vendría en unas horas, todo lo que sufriría para salvar a la humanidad del pecado.
Por eso la oración del Hijo para con el Padre fue precisa y pertinente a su situación apremiante. “Padre mío, si es posible pasa de mí esta copa…” La humanidad del Señor se vio reflejada en esta sencilla oración. ¿Cuántas oraciones nuestras se parecen a esta? “Señor ayúdame”, “Padre quita esta situación”, “Mi Dios, por favor que se resuelva este problema”.
El mismo Pablo oró también hasta en tres oportunidad pidiéndole a Dios que le quitara ese “aguijón de la carne”, que algunos creen que pudo ser una enfermedad, a lo cual el Padre le respondió: “Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad” (2 Corintios 12:9). A veces Dios responde que no quitará los problemas.
Ahora bien, la oración de Jesús en Getsemaní terminó con la frase: “…pero que no sea como yo quiero, sino como tú” y cuando la repitió le agregó la frase: “hágase tu voluntad”. Qué bueno es que aprendamos de este gran ejemplo, no tan solo en oración sino en vida. Cristo siendo el Hijo de Dios, siendo Dios mismo, pero sujeto a la autoridad del Padre, aprendió a aceptar la voluntad del Padre, sea cual fuera, como el siervo de Dios por excelencia y al que debemos imitar.
Romanos 12 también nos enseña que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta, por lo tanto, podemos confiar plenamente que “el que más sabe” tiene el control de todas las cosas y que en Él estamos seguros. Su voluntad es lo mejor para nosotros y de manera voluntaria, podemos dejar que Dios cumpla su propósito en nosotros. Cristo nos dio ejemplo y fue lo mejor. Ya es momento de que nosotros aprendamos a dejar que la voluntad de Dios sea una realidad en nuestras vidas.
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7 junio, 2025 a las 7:08 am
Amén 🙏 Aleluya 🙌🔥
7 junio, 2025 a las 7:57 am
Amen aDios sealagloria
7 junio, 2025 a las 3:36 pm
El alma de nuestro salvador hoy en día sigue , por el desorden de su iglesia
9 junio, 2025 a las 10:25 am
No entiendo su comentario, podría explicarlo con mas claridad.
7 junio, 2025 a las 4:13 pm
Amén Aleluya Alabado seas tu mi Señor y tu Voluntad tu tiempo es perfecto Padre mío!!! 🙏❤️
7 junio, 2025 a las 4:59 pm
Amen 🙏 y Gloria a dios aleluya
7 junio, 2025 a las 5:13 pm
Amén cuán grande es su misericordia alabado y glorificado sea el todopoderoso Rey de reyes nuestro Salvador y redentor aleluya 🙏♥️🙏
7 junio, 2025 a las 5:52 pm
Amén, le dio a mi gracias precioso Jesús por todo el amor ,lo que nos has enseñado🌹🌹🌹
7 junio, 2025 a las 6:17 pm
Amén
7 junio, 2025 a las 6:43 pm
Amén y Amén 🙏🙌 gloria a Dios aleluya aleluya aleluya aleluya aleluya aleluya
8 junio, 2025 a las 11:49 pm
Amen,vive Cristo