Eclesiastés 11: 1A dondequiera que vayas, haz el bien, que después de un tiempo el bien que hagas te será devuelto.

Hacer el bien no es algo que esté muy de moda en nuestros días, sin embargo, siempre hay un porcentaje de personas llenas de fe, de amor y de compasión que están dispuestas a hacer el bien a los demás. 

Actualmente vivimos en la sociedad del egocentrismo, donde muchos buscan alardear con lo que son y lo que han logrado, llenando las redes sociales de millones de fotos, donde escasamente vemos muestras de amor y compasión. 

Ahora bien, “hacer el bien” es como una ley de siembra y cosecha. Cuando te dedicas a ayudar a alguien más, verás cómo en un tiempo te será devuelto y multiplicado lo que has sembrado. Lo que pasa es que muchas veces vivimos en nuestro círculo y escasas veces volteamos a ver la necesidad de alguien más. 

Hacer el bien tiene que ver con una acción desde el corazón, el ayudar y bendecir a alguien más no para que Dios nos bendiga a nosotros, sino para sentir un grado muy grande de satisfacción cuando nos dedicamos a ayudar. 

Para hacer el bien a otro, solo necesitas un corazón dispuesto. No sé trata sólo de dinero, también se trata del ánimo, o amor que le puedas dar a alguien más. 

Toma un tiempo en tu vida para experimentar la compasión, aprovecha el tiempo que tienes en esta tierra y no te niegues a bendecir la vida de alguien más. 

Proverbios 3: 27Si puedes hacer un favor a quien lo necesite, no te niegues.

No podemos cansarnos de hacer el bien, por muy difícil que parezca. Debemos en todo  momento ayudar a nuestro prójimo, con pequeñas acciones diarias y compasivas que nos permitirán estimular la compasión en nuestras vidas. 

Cuando logramos empatizar con otros y le ayudamos a solventar un problema, o asistimos en su necesidad, estamos siendo personas bondadosas; y esto será retribuido en nuestras vidas. 

Cada vez que tengas la oportunidad bendice la vida de alguien más, haz un obsequio, invítale a comer, asístele en la necesidad que tenga. 

Hay muchas fundaciones, iglesias o programas sociales  que se encargan de atender a los desfavorecidos, así que también puedes aprovechar y formar parte de alguno de ellos. 

Pero ante todo nunca te olvides de hacer el bien; te llenará de gozo, de paz, de amor, y comprenderás que cuanto más das a otros, más recibirás.

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