Salmos 93:3

Las aguas crecieron, oh Señor, los diluvios han rugido como truenos, las inundaciones elevaron sus impetuosas olas. Pero más poderoso que el estruendo de los mares enfurecidos y más potente que las rompientes olas en la orilla es el Señor quien está en lo alto, es más poderoso que esto.

Contexto del versículo

En este texto, el salmista viene hablando de cómo han crecido las aguas y de cómo las inundaciones han llegado a su vida. Es decir, el salmista se encontraba pasando por momentos muy difíciles a los que sentía como inundaciones o impetuosas olas y sentía que se ahogaba durante su proceso.

Aplicación para tu vida

Tal vez te has encontrado orando hacia el Señor como el salmista, clamando y diciendo: “Oye, Señor, mira el problema que tengo ahora, mira la situación que se ha cernido sobre mi casa, o sobre mi familia” 

Esto es normal, pues todos pasamos por momentos de dificultad en nuestras vidas y hay momentos en que nos tocará hacer oraciones como esta. Hay momentos en que viene la preocupación o el problema en nuestra casa y en que vemos que las aguas suben. Es decir, nos sentimos como que los problemas están ahogándonos y que nos falta el aire. 

En esos momentos estamos clamando al Señor, diciéndole como dijo el salmista: Señor, los truenos se sienten a mi alrededor, y las inundaciones han elevado sus impetuosas olas. Señor, me encuentro entre la espada y la pared, Señor, no sé qué hacer. 

Yo sé que en algún momento en tu vida has hecho una oración como esta, pero quiero que leas la segunda parte del salmo. El salmista no quedó allí diciendo, “Señor, el problema es grande”. Es decir, el salmista no se quedó reconociendo únicamente la magnitud de sus problemas o lo grave de sus circunstancias, sino que el salmista dice más adelante qué más poderoso que el estruendo de los mares enfurecido y más potente que las rompientes olas en la orilla, es mi Dios quien está en lo alto. 

Día a día, es necesario que tú puedas recordar como el salmista, que el Señor está en el trono y que Él es más poderoso y grande que cualquier circunstancia que pueda presentarse en tu entorno. El señor está en el trono y en eso podemos descansar creyendo que aunque el problema es grande, el Señor está en lo alto y tiene cuidado de ti. 

Nuestro corazón puede recibir paz al recordar que no hay problema, que sea mayor que nuestro Dios. De hecho, es de provecho para nosotros poder entender que Dios está en lo alto y que a pesar de lo que vivamos, podemos confiar en Él y tener un refugio seguro.

Reflexión final

Hoy te pido hoy que puedas reflexionar en esto y que tus oraciones no sean nada más como la parte 1 que has leído de este salmo. En lugar de ello, opta porque tus oraciones puedan incluir la segunda parte del salmo. Es decir que puedas en tus oraciones y a pesar de todo decirle a Dios: “Tú estás en lo alto y yo sé que tú eres más poderoso que todo esto. Yo sé que tú eres más grande que todo lo que yo pueda estar viviendo. Yo sé que tú eres mayor que todo lo que yo pueda afrontar”. 

Es necesario que tu fe y confianza en Dios aumente para que puedas sentir la paz de Dios en medio de tus circunstancias. Si bien es necesario que pases por el proceso, es necesario que lo pases con la actitud correcta. Por lo tanto, prepara tu corazón, porque vas a ver la gloria del Señor en medio de la crisis.

Vas a ver la gloria del Señor en medio del proceso, porque el Señor te va a llevar a ver victoria en medio de la batalla, donde tal vez tú creíste que verías tu derrota, el Señor se prepara para darte la victoria. Pero, debes estar seguro de que Dios está en lo alto y que es más poderoso que todos los mares, las tormentas, los problemas, las dificultades que puedan surgir a tu alrededor. Dios te bendiga. Espero que esta palabra sea de bendición para ti.

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