La biblia nos ense帽a de todo, incluso de c贸mo debemos actuar frente algunos escenarios. El rey Salom贸n en el pasaje de 1 de Reyes 3, nos da una clara lecci贸n de lo que es actuar con sabidur铆a.聽

Dice la biblia que en aquel tiempo hab铆an dos mujeres rameras que discut铆an por causa de un ni帽o. El hijo de una hab铆a muerto y estaba hab铆a tomado el hijo de la otra como suyo.聽

Leyendo bien el texto, podemos ver como una de las mujeres fr铆vola, insensata, y soberbia, no le importaba la muerte de su hijo, sin m谩s bien reemplazar con el hijo de la otra su ausencia.聽

16 En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres rameras, y se presentaron delante de 茅l. 17 Y dijo una de ellas: 隆Ah, se帽or m铆o! Yo y esta mujer mor谩bamos en una misma casa, y yo di a luz estando con ella en la casa. 18 Aconteci贸 al tercer d铆a despu茅s de dar yo a luz, que esta dio a luz tambi茅n, y mor谩bamos nosotras juntas; ninguno de fuera estaba en casa, sino nosotras dos en la casa. 19 Y una noche el hijo de esta mujer muri贸, porque ella se acost贸 sobre 茅l. 20 Y se levant贸 a medianoche y tom贸 a mi hijo de junto a m铆, estando yo tu sierva durmiendo, y lo puso a su lado, y puso al lado m铆o su hijo muerto.

Actuar como lo hizo esta mujer es algo dif铆cil de concebir, realmente en ning煤n momento esta dice que se sinti贸 mal por la muerte de su peque帽o, sino que m谩s bien fue y tom贸 el otro peque帽o para reemplazar.聽

La historia continua y la mujer de quien era el hijo, buscaba una soluci贸n:聽

21 Y cuando yo me levant茅 de madrugada para dar el pecho a mi hijo, he aqu铆 que estaba muerto; pero lo observ茅 por la ma帽ana, y vi que no era mi hijo, el que yo hab铆a dado a luz. 22 Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvi贸 a decir: No; tu hijo es el muerto, y mi hijo es el que vive. As铆 hablaban delante del rey.

La disputa lleg贸 al palacio, el Rey deb铆a resolver el conflicto de estas dos mujeres. Seguramente, la ocasi贸n se dio tambi茅n para mostrarle a los que estaban presentes como era liderar con justicia y sabidur铆a.聽

23 El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto; y la otra dice: No, mas el tuyo es el muerto, y mi hijo es el que vive. 24 Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada. 25 En seguida el rey dijo: Partid por medio al ni帽o vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra.聽

Incre铆ble la sabidur铆a de Salom贸n, este sab铆a que la verdadera madre no iba a permitir que su hijo muriera, por eso hace tal acci贸n.聽

26 Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habl贸 al rey (porque sus entra帽as se le conmovieron por su hijo), y dijo: 隆Ah, se帽or m铆o! dad a 茅sta el ni帽o vivo, y no lo mat茅is. M谩s la otra dijo: Ni a m铆 ni a ti; partidlo. 27 Entonces el rey respondi贸 y dijo: Dad a aqu茅lla el hijo vivo, y no lo mat茅is; ella es su madre. 28 Y todo Israel oy贸 aquel juicio que hab铆a dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que hab铆a en 茅l sabidur铆a de Dios para juzgar.

La sabidur铆a que Dios nos da nos hace actuar en justicia, y acudir a ella en situaciones dif铆ciles, o donde no tenemos el control, puede hacernos tomar una acci贸n con claridad.聽

La acci贸n del rey le permiti贸 saber qui茅n de las dos mujeres ten铆a la raz贸n. Y es que solo la sabidur铆a que proviene de Dios es lo 煤nico que nos llevar谩 a caminar con justicia.聽

En infinitas ocasiones nos enfrentaremos a situaciones de conflicto, a situaciones donde seremos expuestos, amenazados, o como esta mujer, que le fue robado su hijo. Ante tales situaciones no podemos dejarnos dominar por lo que sentimos, debemos pedir todos los d铆as a Dios por su sabidur铆a para actuar con justicia.聽

Si no hay justicia en nuestro coraz贸n, terminaremos juzgando a quien no debemos, y apreciando a quienes tampoco debemos. La 煤nica forma de caminar en Justicia, es siendo personas sabias.聽

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