¿Te has preguntado alguna vez cómo elegir a la persona ideal para ti? ¿Qué criterios debes tener en cuenta para encontrar a tu pareja según la Biblia? ¿Qué señales de alerta debes evitar en una potencial pareja cristiana? Estas son algunas de las preguntas que muchos solteros cristianos se hacen cuando desean formar una relación de amor que honre a Dios y que les haga felices. 

En este artículo, vamos a explorar algunas respuestas basadas en la Palabra de Dios y en la sabiduría cristiana, para que puedas tomar una decisión acertada y bendecida sobre tu futuro sentimental.

Cómo conseguir a tu pareja ideal según la Biblia

La Biblia no nos da una fórmula mágica para encontrar a nuestra pareja ideal, pero sí nos da algunos principios y consejos que podemos aplicar para orientarnos en nuestra búsqueda y algunos de ellos son los siguientes:

Ora y confía en Dios

Antes de buscar una pareja, debes buscar a Dios y su voluntad para tu vida. Esto es debido a que Él te conoce mejor que nadie y sabe lo que te conviene, por lo que es mejor pedirle que te guíe, que te dé sabiduría. También, que prepare tu corazón para cuando ponga en el camino a la persona que Él ha escogido para ti. No te desesperes ni te conformes con menos de lo que Dios tiene para ti. 

Confía en su tiempo y en su amor y recuerda lo que indica la Palabra de Dios: “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37:4)

Busca a alguien que comparta tu fe

Este es el requisito más importante y fundamental para una pareja cristiana. De hecho, la Biblia nos advierte que no debemos unirnos en yugo desigual con los incrédulos, porque eso nos llevaría a apartarnos de Dios y a tener conflictos e incompatibilidades. 

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?” (2 Corintios 6:14) Por eso, debes buscar a alguien que ame a Dios por encima de todo, que tenga una relación personal con Jesús, que viva conforme a su Palabra y que comparta tus valores y principios cristianos.

Fíjate en el carácter, no solo en el físico

Es normal que te sientas atraído por el aspecto físico de una persona, pero eso no debe ser lo único ni lo más relevante que consideres al elegir una pareja. Recuerda que el físico cambia con el tiempo, pero el carácter permanece. 

Por eso, debes fijarte en cómo es esa persona por dentro, cómo trata a los demás, cómo se comporta en diferentes situaciones, qué virtudes y defectos tiene, qué frutos del Espíritu Santo manifiesta. Además, la Biblia nos dice que Dios mira el corazón, no la apariencia externa, y nosotros debemos hacer lo mismo. “Pero Jehová dijo a Samuel: No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque yo lo desecho; porque Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón.” (1 Samuel 16:7)

Busca consejo y confirmación

No te dejes llevar solo por tus emociones o por tu propia opinión al elegir una pareja. De hecho, es bueno que busques el consejo y la confirmación de otras personas que te conozcan bien y que quieran lo mejor para ti, como tus padres, tus pastores, tus líderes o tus amigos cristianos. 

Ellos pueden darte una perspectiva más objetiva y equilibrada sobre tu relación, y pueden orar contigo y por ti. También puedes pedirle a Dios que te confirme si esa persona es la que Él tiene para ti, a través de su Palabra, de su paz, de sus señales o de sus circunstancias. 

La Biblia nos dice que en la multitud de consejeros hay sabiduría, y que si pedimos a Dios con fe, Él nos dará lo que necesitamos. “En la multitud de consejeros hay seguridad.” (Proverbios 11:14) “Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” (1 Juan 5:14)

Las “red flags” a tener en cuenta en una potencial pareja cristiana

A veces, podemos estar tan enamorados o ilusionados con una persona, que no vemos o ignoramos algunas señales de alerta que nos indican que esa relación no es sana ni conveniente para nosotros. Algunas de estas “red flags” son las siguientes:

La falta de compromiso

Si esa persona no se compromete contigo, no te incluye en sus planes, no te presenta a su familia, o te da largas para formalizar la relación, es posible que no tenga las mismas intenciones que tú. Por lo tanto, lo más seguro es que solo esté jugando contigo o usándote para su beneficio. 

La Biblia nos dice que el amor es paciente y bondadoso, pero también es leal y fiel. “El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.” (1 Corintios 13:4-7)

La falta de comunicación

Si esa persona no se comunica contigo de forma clara, honesta y frecuente, si te oculta cosas, te miente, o si solo habla de sí misma, es probable que no haya una conexión real entre ustedes. De hecho, la Biblia nos dice que debemos hablar la verdad con amor, y que debemos ser solícitos unos con otros. 

“Antes bien, siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo, en aquel que es la cabeza, esto es Cristo” (Efesios 4:15) “Sed afectuosos unos con otros, con amor fraternal; con honra, prefiriéndoos en honra unos a otros.” (Romanos 12:10)

La falta de respeto

Si esa persona no te respeta a ti ni a tu cuerpo, debes alejarte de esa persona lo antes posible, porque esa relación es tóxica y destructiva para ti. De hecho, la Biblia nos dice que debemos tratarnos con dignidad, gentileza y consideración, y que debemos huir de la inmoralidad sexual y de todo lo que contamine nuestro cuerpo, que es templo del Espíritu Santo. 

“Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse solo respecto de sí mismo, y no en otro. Porque cada uno llevará su propia carga.” (Gálatas 6:4-5) “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, peca contra su propio cuerpo. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (1 Corintios 6:18-19)

La importancia de saber elegir a tu pareja

Elegir a tu pareja no es una decisión trivial ni superficial, sino que es una decisión que afecta tu vida presente y futura, tu felicidad y tu propósito. En realidad, implica elegir a la persona con la que vas a compartir tus sueños, tus proyectos, tus alegrías, tus tristezas, tus desafíos y tus victorias. 

También implica decidirte por la persona con la que vas a formar una familia y a educar a tus hijos, servir a Dios y a glorificarlo con tu relación. Por eso, debes elegir con cuidado, con oración y con discernimiento. 

Por ello, no te dejes llevar por las apariencias, por las emociones o por la presión social. En su lugar, busca la voluntad de Dios y su dirección, pues Él te ama y quiere lo mejor para ti. “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11)

Cómo ser yo la mejor opción como pareja cristiana

No solo debes buscar una pareja ideal para ti, sino también ser una pareja ideal para esa persona. Por eso, debes trabajar en ti mismo, en tu carácter, en tu madurez, en tu fe y en tu amor. Sin embargo, tu relación con Dios debe ser lo primero y lo más importante en tu vida. 

Por ello, debes cultivar una intimidad con Él a través de la oración, la lectura de su Palabra y la obediencia a sus mandamientos. Solo así podrás amar a otra persona con el amor verdadero que viene de Dios. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento.” (Mateo 22:37-38)

En conclusión, elegir a la persona ideal para ti si eres cristiano es una decisión que debes tomar con mucha oración, sabiduría y amor. No debes conformarte con lo primero que encuentres, ni dejarte llevar por lo que el mundo te ofrece. 

En su lugar, debes buscar la voluntad de Dios y su plan perfecto para tu vida. Así podrás disfrutar de una relación de amor bendecida por Dios, que te hará crecer como persona, como pareja y como cristiano. Que Dios te bendiga y te guíe en tu búsqueda.

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