Creo que estamos de acuerdo que el dolor más intenso que puede experimentar el ser humano es cuando pierde a un ser querido.
En este crudo momento de nuestras vidas, pareciera que el desconsuelo no tuviera fin, nuestra alma no logra entenderlo y nuestros pensamientos de culpa, de insatisfacción llegan a hacer nido en nuestra mente.
Sobre todo cuando son esas muertes inesperadas, ese padre que se va de esta tierra sin ni siquiera conocer a sus nietos, y el desconsuelo de su hijo es enorme. O esa mujer que ahora debe dormir sola porque su compañero se fue a su morada celestial. O ese dolor infernal de despedir a un hijo que solo compartió unos cuantos años con nosotros, pero que no lo vimos crecer y cumplir sus sueños.
Son de esos momentos de dolor de los que quiero hablarte hoy, de como solo acompañados de Dios podemos levantarnos del duelo y la aflicción.
Dios te ama, y quiere ayudarte a sanar tu corazón del dolor. Es por ello que este proceso de sanidad se puede ver concebido por un ciclo, que nos ayuda avanzar y no aferrarnos al dolor.
En primer lugar, experimentamos el dolor intenso, o el impacto emocional que produce la pérdida. Puede ser que una persona entre en shock, que aun no lo crea, que tenga pensamientos irritantes.
En segundo lugar, viene el proceso de liberar emociones, acompañado por el llanto, y el dolor. Luego experimentamos un proceso de soledad y depresión, una sensación de pérdida que no puede ser apoyada por nada, y la ausencia de esa persona que amamos solo nos causa más dolor.
Ante todo esto no puede faltar ese fatídico pensamiento de culpa, de que “si hubiese hecho esto o aquello”. Acompañado de un sentimiento de ira y hostilidad, juzgando a Dios y preguntando porque nos ha fallado de tal manera.
Y todo esto nos lleva a una apatía espiritual y emocional, donde le perdemos el valor a la vida. Pero luego sucede como dice el salmo 30:5 “el llanto dura toda la noche, pero por la mañana vendrá la alegría”.
Y poco a poco te irás levantando de este dolor amargo, con una visión de esperanza, entendiendo que Dios es tu sustento.
Si somos personas creyentes en Dios, debemos confiar en que él es nuestro mayor consuelo. Pero antes debemos confesar lo que sentimos, no podemos esconder lo que hay en nuestro mundo interior.
Los sentimientos de ira, culpa, confusión, rabia o desesperación, son normales. Así que no somos ni menos ni más por recibirlos.
Un ejemplo en la biblia en cómo las emociones nos atacan sin importar la fe que tengamos, lo vemos en Nohemí. Esta mujer perdió a su esposo y a sus dos hijos, y esto le ocasionó una gran amargura, y no es para menos.
Es por eso que en el libro de Rut 19, versículo 20 ella dice “20 Ya no me llamen Noemí —repuso ella—. Llámenme Mara, porque el Todopoderoso ha colmado mi vida de amargura.
Quién podría negarle esto a ella, si estaba viviendo la etapa más oscura de su vida.
Dios consuela nuestros corazones
Con la pérdida de mi Padre quise buscar ayuda en todos lados, y si bien es cierto que muchas personas son un refugio y un bálsamo a nuestro dolor, por más esperanzadoras que sean sus palabras, no siempre te ayudan a sanar el dolor.
Fue allí donde decidí buscar a Dios. A pesar del dolor, y la indignación, lo único que podía darme paz, era estar en medio de su presencia.
Nadie podrá hacer nada por ti, si primero no buscas el refugio en tu señor. Cuando clamamos a Dios en medio de la tormenta, él viene a darnos la paz que necesitamos.
La intimidad con DIOS te lleva a descubrir que él es soberano, y quita de ti todo sentimiento de culpa, ira, rabia o insatisfacción.
Salmo 118:5 “Desde mi angustia clamé al Señor, y él respondió dándome libertad.
Cuando clamamos a Dios, él solo responde trayendo libertad a nuestras vidas. Y por más intenso que sea el dolor, el enjuaga nuestras lágrimas y nos da una nueva esperanza de vida.
Corre a Jesús
Juan 7: 37 “37 En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.
En los procesos de dolor, debemos correr a la fuente correcta que es Cristo Jesús. Debemos acercarnos a él, creyendo que él es el único que puede sanarnos de toda dolencia.
Debemos pedirle al señor como lo dice en el libro de Filipenses, que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, repose en nuestras vidas. Filipenses 4: “7 Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
El dolor es parte del proceso
No podemos negar esta realidad en nuestras vidas, hay momentos de dolor que viviremos siempre y que a veces, mientras estemos en la tierra no comprenderemos el porqué nos acontecen algunos males.
Debemos pedirle al señor, que su espíritu santo nos guíe y que todo ese episodio de dolor nos ayude a madurar.
En la biblia hay muchos hombres y mujeres de fe, que pasaron por episodios de dolor. Nohemí, en el libro de Rut cuenta que perdió a su esposo y a sus hijos; Job perdió sus hijos y sus bienes, y David también tuvo que luchar contra la rebeldía de su hijo.
Pero vemos que cada uno de ellos experimentó la presencia de Dios, que los cobijó y los acompañó en medio del dolor.
No dudes, que en medio del dolor más intenso el padre te acompaña. En medio de ese episodio donde te quedas sin voz y sin ánimo, el señor será tu esperanza. En medio de esos momentos de aflicción, la paz de Dios te acompañará siempre.
Pídele al señor que sane tu corazón, y que en medio de la aflicción el padre te dará la paz que necesitas.
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31 octubre, 2024 a las 6:34 am
Amén Gloria a Dios Aleluya 🙏
31 octubre, 2024 a las 5:36 pm
Amén 🙏
31 octubre, 2024 a las 6:36 pm
Amén amén y amén gloria a Dios aleluya Santo eres Señor tú eres mi fuente inagotable Tú eres mi esperanza Tú eres mi roca inconmovible padre gracias por todo Jesús de Nazaret gracias por este hermoso día que me ha permitido
31 octubre, 2024 a las 10:42 am
Estoy pasando por el dolor de la pérdida de mi amado esposo. Solo se que que está en la presencia de Dios y eso me da paz.
31 octubre, 2024 a las 11:27 am
Amén Gloria a Ti amado Dios gracias por esta conmigo 🙏
31 octubre, 2024 a las 1:44 pm
Gracias por estas palabras tan hermosas
31 octubre, 2024 a las 4:03 pm
AMEN
31 octubre, 2024 a las 6:44 pm
Amen 🙏
31 octubre, 2024 a las 10:32 pm
Amén amén y miles de veces amén, gracias Padre Celestial por todas las bendiciones recibidas y las bendiciones que están por llegar, alabado seas mi Dios Todopoderoso y eterno, para tí sea la gloria mi Dios Todopoderoso y amado, Gloria a Dios en las alturas, siempre de la mano y compañía de nuestro Gran Señor Jesucristo Rey de Reyes Señor de Señores y a quien acepto como mi único y gran Salvador.
1 noviembre, 2024 a las 5:16 pm
Amen.
31 octubre, 2024 a las 10:58 pm
Amén mí santo señor Jesucristo alabado y honrado seas aleluya 🙏♥️🙏
1 noviembre, 2024 a las 2:06 am
Amén
1 noviembre, 2024 a las 6:41 am
Amén y Amén si Señor en el dolor más grande de mi vida experimente tu presencia y la paz que me diste, aumentaste mi Fe, confianza y esperanza de creer y esperar en ti te doy gracias en el poderoso nombre de Cristo Jesús Amén y Amén 🙏🏻