El amor es un sentimiento que todos experimentamos de una manera u otra, desde el amor a los hijos, el amor entre esposos, o el amor que extendemos a algún amigo. 

El amor va más allá de lo imaginado, el amor es demostrar con acciones lo importante que vale esa persona sin tener las palabras adecuadas para expresarlo.

Pero a veces debemos hacernos una pregunta: ¿Cómo saber cuándo amamos en realidad? 

Cuando aprendemos a perdonar a aquella persona que por alguna razón lastimo, sin pensar en las consecuencias, eso es amor. Y ese es el mayor ejemplo a seguir, y lo podemos ver manifestado en Jesús, que murió en la cruz por nosotros, y perdonó nuestros pecados. 

Así como dice la biblia en: 

ROMANOS 5:7,8 Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Más DIOS muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

En este pasaje bíblico encontramos que Cristo, nuestro redentor, demostró con acciones cómo debemos amar y perdonar al prójimo. Entendiendo que hizo el acto de amor más puro y verdadero que haya existido.

Dio su vida por amor hacia nosotros, pagando un precio muy alto que nos permitió tener el perdón que no merecíamos. Solo por medio de Él se puede conocer y vivir ese amor que tanto deseamos, ese amor que de una manera especial nos llena.

El perdón nos lleva a superar experiencias que no son gratas en el transcurso de la vida. Cuando perdonamos de corazón se da un gran paso para sanar internamente. El perdón es un acto verdadero de amor que proviene de Dios. Él en su misericordia pone ese sentir en cada uno de nosotros.

Cumpliéndose en un pasaje bíblico en 1 Juan 4:9:

En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.

Cuando reconocemos esto, podemos estar convencidos de que si vivimos es por Él, el perdón de Dios ha fluido en nosotros. Lo mismo debería pasar en cada uno de nosotros hacia los demás.

Amar a quien te rodea es parte del perdón 

Amar al prójimo como a nosotros mismos, es la única manera de demostrar el perdón hacia el prójimo, colocándose en lugar del otro, de esta manera se aprende a poner en práctica el verdadero amor hacia los demás.

Juan 13:34 Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.

Jesús nos da un nuevo mandamiento, demostrando con hechos, el amor más puro y verdadero hacia la humanidad, dando testimonio de sí mismo nos anima a demostrar con acciones lo importante de amar.

Amar en las buenas y en las malas, en cualquier circunstancia, amar sintiendo la necesidad del prójimo, también la alegría. Hay muchas maneras en que DIOS demuestra su amor, para que así aprendamos del mejor maestro.

Juan 15:12 Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado.

El amor de DIOS es tan grande que cada día lo demuestra en sus infinitas misericordias, como dice: Jeremías 31:3 Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia.

Dejemos el odio de lado y aprendamos a caminar en amor

Sus misericordias son buenas cada mañana al salir el sol,  lo maravilloso de escuchar las aves cantar, lo vemos en la sonrisa de un niño, y de muchas maneras más. Hay muchas formas de ver y sentir el amor de Dios por nosotros.

Amando al prójimo como a uno mismo sin barrera, ni límites, se pone en práctica con más facilidad el perdón. El perdón nos lleva a otro nivel, donde no hay ataduras porque Dios nos llena de su amor.

Dios es Amor, y si hay amor no debe haber ni odio ni resentimiento, porque el amor todo lo sufre todo lo soporta, Dios nos manda a guardar sus mandamientos para permanecer en Él.

Amar al prójimo como a uno mismo, es el segundo gran mandamiento como Jesús nos habla en Mateo 22:39, de esta manera Dios nos muestra su amor ágape.

Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS