La navidad es una época muy especial para los cristianos, pues celebramos el nacimiento de nuestro Salvador, Jesucristo. Pero, ¿sabemos realmente lo que significa el lugar donde nació? ¿Qué simboliza el pesebre en el que fue acostado? 

Pues bien, en este artículo, vamos a descubrir el verdadero significado del pesebre, y cómo nos revela el propósito y la misión de Jesús en este mundo. Te invitamos a leer con atención y a meditar en las verdades que Dios nos quiere enseñar a través de este humilde escenario.

Breve historia del nacimiento de Jesús según el libro de Lucas

El libro de Lucas nos relata la historia del nacimiento de Jesús con muchos detalles. Allí, nos cuenta que María, una joven virgen desposada con José, recibió la visita del ángel Gabriel, quien le anunció que concebiría por obra del Espíritu Santo al Hijo de Dios (Lucas 1:26-38). 

También nos dice que José, al enterarse de que María estaba embarazada, quiso dejarla en secreto, pero que un ángel le confirmó en sueños que el niño que esperaba era el Mesías prometido (Mateo 1:18-25).

Luego, nos narra que María y José tuvieron que viajar desde Nazaret hasta Belén, la ciudad de David, para empadronarse por orden del emperador Augusto (Lucas 2:1-5). Allí, no encontraron lugar en el mesón, y tuvieron que alojarse en un establo, donde María dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre (Lucas 2:6-7).

Mientras tanto, en el campo, unos pastores cuidaban sus rebaños por la noche, cuando un ángel del Señor se les apareció y les anunció la buena nueva del nacimiento de El Salvador, y les dio una señal: “Esto os será una señal, encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre” (Lucas 2:8-12). 

Entonces, los pastores fueron a toda prisa a Belén, y hallaron a María, a José y al niño, tal como el ángel les había dicho, y glorificaron a Dios por lo que habían visto y oído (Lucas 2:15-20).

Qué son los pesebres y cuál es el contexto histórico y cultural

Uno de los aspectos que llama la atención de la historia del nacimiento antes narrada, es ¿Por qué acostar al niño en un pesebre? Pues bien, los pesebres son comederos para animales, generalmente hechos de madera, barro o piedra. 

En el antiguo Israel, los pesebres solían estar ubicados en cuevas, grutas o establos, donde se guardaban los animales domésticos, como ovejas, cabras, vacas o burros. Estos lugares eran muy sencillos y humildes, y no ofrecían mucha comodidad ni higiene.

Sin embargo, los pesebres tenían una función muy importante para los pastores y los sacerdotes. Ellos usaban los pesebres para proteger y cuidar a los corderos recién nacidos, especialmente a los que eran sin mancha ni defecto, y que se destinaban al sacrificio por los pecados del pueblo. Estos corderos se envolvían en pañales o mantos, y se acostaban en los pesebres, para evitar que se lastimaran o se ensuciaran, y así mantenerlos perfectos para la ofrenda.

Belén famoso por sus corderos perfectos para el sacrificio

Belén, la ciudad donde nació Jesús, era famosa por sus corderos sin mancha utilizados para el sacrificio. Además, Belén significa “casa del pan”, pero también se le llamaba “Efrata”, que significa “fructífera” (Génesis 35:19). 

Era una ciudad pequeña, pero muy significativa, pues de ella salió el rey David, el ungido de Dios (1 Samuel 16:1-13). Y también de ella saldría el Mesías, el descendiente de David, el verdadero Rey de Israel (Miqueas 5:2).

Belén estaba cerca de Jerusalén, la ciudad santa, donde se encontraba el templo de Dios, el lugar donde se ofrecían los sacrificios por los pecados. Por ello, los pastores de Belén se encargaban de criar y seleccionar los mejores corderos para el templo, los que cumplían con los requisitos de la ley de Moisés: sin mancha ni defecto, machos de un año (Éxodo 12:5). 

Pero, los corderos de Belén eran, pues, muy valiosos y sagrados, pues representaban la expiación, el perdón y la reconciliación con Dios. Sin embargo, estos corderos no podían quitar definitivamente el pecado, sino que solo lo cubrían temporalmente. Por eso, era necesario que viniera un cordero superior, un cordero eterno, un cordero divino, que pudiera quitar el pecado de una vez y para siempre.

El verdadero significado escondido detrás del porqué acostar a Jesús en el pesebre

Ahora podemos entender el verdadero significado escondido detrás del porqué acostar a Jesús en el pesebre. Jesús no nació en un palacio, ni en una casa, ni siquiera en un mesón, sino que nació en un establo, entre animales, y fue acostado en un pesebre, igual que un cordero destinado al sacrificio. Pero no era un cordero cualquiera, era el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo (Juan 1:29).

Jesús nació en Belén, la ciudad de los corderos, para mostrarnos que Él era el cumplimiento de todas las profecías y de todas las sombras del Antiguo Testamento. Es decir, Él era el verdadero Cordero de Dios, que se ofrece a sí mismo como sacrificio perfecto y definitivo por nuestros pecados (Hebreos 9:11-14). 

El mensaje de la navidad y la esperanza para el mundo

El mensaje de la navidad es, pues, un mensaje de amor, de gracia, de paz y de esperanza. Dios nos amó tanto, que nos dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna (Juan 3:16). 

Dios nos mostró su gracia, al enviar a su Hijo al mundo, no para condenarnos, sino para salvarnos por medio de la fe en él (Efesios 2:8-9). Además, para demostrar que Jesús era el enviado de Dios, nos dejó una serie de señales que podemos ver en su historia. De hecho, cada detalle desde su nacimiento fue profetizado y es impresionante como cada parte de su historia es una metáfora perfecta que nos indica que es el Hijo de Dios hecho carne. 

Conclusión

El pesebre, ese humilde y sencillo lugar donde nació Jesús, nos revela el verdadero significado de la navidad. También, nos muestra el amor, la gracia, la paz y la esperanza que Dios nos ofrece en su Hijo, el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. 

Jesús nació para morir, y murió para vivir, y nos da la vida a nosotros, si creemos en él. Por lo tanto, que esta navidad sea una oportunidad para agradecer a Dios por este maravilloso regalo, y para compartirlo con los demás.

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