Salmos 27: 13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová, En la tierra de los vivientes. 14 Aguarda a Jehová; Esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Sí, espera a Jehová.

Hay una palabra que traigo para ti hoy que debes poner en práctica para este 2022, y es ¡Esfuérzate!, ve una milla más, da un poco más de ti, no te detengas, y no tires la toalla, tal vez tus anhelos solo están a unos pasos, y no vale la pena rendirse. 

No hay duda que durante este tiempo tal vez hemos pasado por situaciones que nos han hecho claudicar, que nos han hecho pensar que no tiene sentido seguir y avanzar. 

No puedo subestimar tu proceso, pero sí puedo decirte hoy que Dios está contigo, y si dejas que él pelee contigo, entonces el escenario será otro. 

Tal vez estás pasando por una separación, y has pensado que no hay salida, y que ya todo está perdido, pero coloca tus cargas en Dios, y haz un último intento. Todavía puede ser, todavía puedes ver un milagro de Dios en tu casa, en tu hogar, en tu familia. 

No desmayes

Isaías: 41 10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

Si es cierto, a veces las fuerzas se agotan. En ocasiones el alma se desgasta, y más aún cuando luchamos con nuestras propias fuerzas. 

Cuando queremos cambiar escenarios con nuestra propia fuerza, el pesar que tenemos será mayor, pues impedimos que sea el espíritu santo que obre en nuestras vidas. 

Si bien hay momentos donde debemos accionar, hay otros momentos donde debemos dejar que sea Dios actuando, y desde el otro lado nosotros mantenernos orando. No podemos desmayar, sobre todo cuando hemos creído en una palabra de Dios para nuestras vidas. 

Si has estado orando por la conversión de tu esposo, por la restauración de tu matrimonio, entonces sigue batallando. Sigue peleando la buena batalla de la fe, y no permitas que los pensamientos externos te aparten de lo que Dios quiere para ti. 

Tu circunstancia, por muy dura que parezca, no siempre durará para siempre. 

Si has empezado un nuevo negocio, estas abriendo las puertas, y no te va como lo deseas, sigue golpeando, en un día esa fuente de provisión se abrirá y el Padre DIOS, te bendecirá a causa de tu perseverancia. 

Puedes rendirte, pero no es lo mejor. Lo mejor es seguir peleando hasta ver la victoria de Dios sobre nuestras vidas. 

No renuncies a tus sueños 

Si has soñado con algo que viene de parte de Dios, no claudiques. No guardes tus sueños en una gaveta, no pienses que ya es tarde. 

Mientras estamos vivos, Dios nos concede la esperanza de seguir avanzando hacia donde queremos ir, conforme a su voluntad. 

Ahora que está empezando este 2022, recuerda los sueños que Dios te ha dado, recuerda los planes que tienes en mente, pon en acción lo que antes te apasionaba, escríbelos y comienza a caminar en pro de ellos. 

Puede parecer muy difícil, pero más difícil será no atreverse a alcanzar lo que Dios ya ha determinado para ti. 

No vivas por vivir 

Vivir por vivir, es como estar muerto y prisionero de una cárcel mental y espiritual. Tu vida debe tener un propósito, debe tener un sueño, debes saber que hacer y hasta donde ir. 

Debes levantarte de la cama y tener un sueño, debes caminar bajo un propósito, debes dejar que algo te inspire y te enamore. 

Saca el coraje necesario 

Muchas personas no continúan porque no tienen el coraje necesario. Hay quienes se dejan llevar por las turbulencias, y una tormenta en sus vidas apagó el fuego y el amor por la presencia de Dios, y esto los llevó a renunciar a sus planes. 

Hoy en día la sociedad nos hace vivir atemorizados, el día a día nos hace pensar una y mil veces las cosas, antes de hacerlas, y son muy pocas las personas que se arriesgan, o que tienen un espíritu aguerrido para continuar. 

Josué 1: 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo a dondequiera que vayas.

Debemos ser valientes, y valentía es mantenernos íntegros ante cualquier circunstancias, es saber que el poder de Dios está donde nuestras vidas, y esto nos permitirá mantenernos en pie ante cualquier circunstancia. 

Este es un tiempo para analizar, y pensar en aquellas cosas que hemos dejado por la mitad, que nos han impedido avanzar, que nos atan y nos cautivan. Esos miedos que nos bloquean el pensamiento, que nos roban la paz, y nos hacen retroceder. 

Debemos entender que sobre nosotros reposa la presencia del Señor, y así como David pudo vencer a Goliat, el Padre nos ha capacitado para ir una milla más, y no solo vencer ese gigante que no nos deja avanzar, si no nos dará las fuerzas necesarias para continuar. 

Siempre que quieras retroceder, que quieras claudicar, que desees dejar las cosas por la mitad, que todo te parezca sin sentido, recuerda esto:

¡No estás solo!, Dios está contigo. Todavía lo puedes hacer. ¡Vamos, Esfuérzate! 

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