La soberbia puede ser la razón más certera de la soledad que viven muchas personas, esto se debe a que este tipo de sentimiento o emoción provoca distanciamiento de los seres queridos. Para revisarnos un poco mejor debemos entender que es la soberbia, porque actuamos así en algunos momentos y cómo podemos dejarla atrás. 

Los logros de vida deben ser llevados con alegría y humildad, esto es importante. Si trabajamos arduamente por ello, es normal sentirnos orgullosos de lo que hemos logrado. Sin embargo, muchas veces olvidamos que nada de lo que hacemos o tenemos hubiese sido posible, si no estuviera con nosotros, el respaldo de Dios.

Uno de los puntos más frecuentes en la soberbia es que la alegría se convierte en vanidad y dejamos de lado que Dios fue quien hizo todo posible, creemos que conseguimos las cosas bajo nuestros propios méritos, sin ayuda de nadie. 

Proverbios 29:23 “el altivo será humillado y el humilde será enaltecido”.

¿Qué debo hacer si tengo soberbia?

Una de las acciones más relevantes, pero a su vez más difíciles, es la aceptación de una condición. Cuando hay soberbia las personas generan un sentimiento de superioridad, llegan al punto de no querer, ni necesitar ayuda de nadie. 

Con los conocimientos que poseen consideran poder solucionar todas las cosas, cuando esto no es posible caen en un estado de frustración y algunos incluso llegan a la depresión. Antes de que esto suceda, te invitamos a realizar una revisión de actitudes, pensamientos e incluso comportamientos. 

Reconocer tu condición es el primer de los pasos, saber que hay algo mal en nosotros y estar dispuesto a cambiarlo. Esta es la mejor manera de actuar para conseguir la humildad. 

Proverbios 18:22 “Al fracaso lo precede la soberbia humana, a los honores los precede la humildad”.

¿Qué debemos entender?

El  mundo siempre va a enfatizar la sabiduría humana, lo es todo, que tú generas tus espacios y condiciones. El mundo siempre buscará apartarte de Dios con alusiones al sistema en el que vivimos, aún en los casos más difíciles, te enseñara que la vanidad y el ego es parte de tu vida. 

Estas situaciones o sentimientos solo generan una amplia distancia entre Dios y tú. Entre lo que Él desea para tu vida, y hacia donde tú la estás llevando. 

Proverbios 8:12 “Quién teme al Señor, aborrece a lo malo; yo aborrezco el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso”.

Busca siempre la humildad

¿Qué es la humildad? Durante muchos años las personas han tenido un concepto bastante erróneo de la humildad. Catalogan esta cualidad como una condición social, pero esto no es así. Se trata más bien de un comportamiento, una actitud que permanece en todo lugar y momento. 

La biblia enfatiza mucho en ser humildes, esto quiere decir que aprendemos a reconocer nuestras debilidades delante de Dios y dispones nuestra vida a Él para que nos ayude. 

Proverbios 11:2 “Con el orgullo viene el oprobio; con la humildad, la sabiduría”.

Realmente la humildad nos puede llevar a grandes cosas, cuando dejamos que Dios actué en nuestra vida y le damos el primer sitio, Él obra de maneras sorprendentes. Nos lleva a caminar en partes que no imaginábamos, cumple su voluntad en nuestra vida. 

Dios busca corazones sinceros, humildes y dispuestos siempre a buscarlo primero. Ser humilde te permitirá estar siempre acompañado, contar con personas a tu alrededor dispuestas a ayudarte en todo. Dejar de lado el egoísmo y la vanidad para comenzar a vivir con prudencia y amor. 

1 Pedro 5:6 “Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte en su debido tiempo”. 

No permitas que la soberbia te aparte de Dios

Quizás este sea el momento perfecto para cambiar, aun si es solo un poco o tal vez mucho, estamos a tiempo de cambiar nuestra personalidad. Entre las muchas acciones que Dios aborrece de la conducta humana, está la soberbia. 

Santiago 4:6 “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes”. 

Para muchos es parte de una vida fructífera en proyectos o dinero, pero si de algo estamos seguros es que estas cosas pasaran y que lo más valioso que podemos tener es el amor de Dios en nuestra vida. 

Las consecuencias de la soberbia siempre llegan, y es cuando nos percatamos de haber vivido bajo la sombra de algo que realmente no está. Cuando nos quedamos solos, sin amigos o familia. Cuando las cosas materiales pierden su valor, aun cuando la belleza comienza a desaparecer y somos abandonados por quienes nos rodean. 

Sin embargo, el de humilde corazón nunca estará nada más, la gracia de Dios reinará en su vida, los proyectos de vida serán desde ahora y para siempre, cuenta con el mejor respaldo de todos. Su humildad hará que muchos le tiendan la mano en momentos de angustia, ese es el verdadero valor de un buen servicio. 

Las palabras del humilde serán recordadas y puestas en práctica, sus acciones dejarán huellas, su esfuerzo tendrá un valor único y todo esto es aprobado por Dios.

Santiago 4:10 “Humíllense delante del Señor, y él los exaltará”.

Todos los derechos reservado a APLICACIONES CRISTIANAS