Colosenses 3: 16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándonos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

Todo cristiano, hijo de Dios debe ser cimentado en la palabra, y en medio de escudriñar las escrituras este debe conocer el beneficio que la misma tiene para su vida. 

La palabra de Dios, es una espada que traspasa, y esta similitud se asocia en que la palabra de Dios tiene el poder de separar tu viejo hombre del nuevo hombre. 

Una verdadera fe se puede apreciar en lo que dice Romanos 10:17 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.

Siempre he creído que la palabra tiene la tarea de destruirte para construirte; como lo vemos reflejado en Hebreos 4:12-13.

12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. 13 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

La palabra también discierne las intenciones de tu corazón y empieza a tratar con ella. Hay un tiempo en el que pareciera que no ves el resultado, pero es la palabra de Dios afiliándote para un nuevo tiempo. 

Cuando no ves resultado es porque la palabra te está partiendo, incluso esta nos prepara para lo por venir. 

La palabra te renueva, entonces necesitas saber que tus pensamientos deben ser transformados.

Nuestra vida necesita siempre de renuncia, cambio y transformación. Si no estás lleno de la palabra… ¿Cómo vas a prevalecer? 

Es la palabra de Dios que produce arrepentimiento en nuestras vidas, es el mejor alimento espiritual, es más penetrante que cualquier canción, cualquier frase en redes sociales, es la palabra que trabaja en los corazones rotos, y te vuelve una mejor persona, es solo la palabra de Dios que trae aliento y consuelo. 

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