Uno de los dilemas que muchos jóvenes enfrentan es seguir a Dios cuando aún son jóvenes. Para muchos la vida debe vivirse deliberadamente, y consideran que es mejor esperar antes que cambiar. Las acciones que hoy realizan representan su presente y serán las consecuencias de su futuro, esta es una de las situaciones que en muchas ocasiones se niegan a ver.

Proverbios 3: 1-2 Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guardé mis mandamientos; porque largura de días y años de vida y paz, te aumentarán. 

A veces nos olvidamos de Dios 

En primer lugar, para que esto suceda tiene que haberlo conocido, es decir alguien cercano le predico, pero esta es su lucha mental, aún no está dispuesto a seguirlo. El mundo siempre presentará aparentes momentos de disfrute que para ellos es algo que no se puede volver a vivir si siguen a Dios.

Seguir a Dios es realmente una aventura, hay estructuras que han querido convertir lo que representa un estilo de vida en una religión. 

2 Timoteo 2:22 Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al señor. 

Observamos que uno de los tropiezos más fuertes para los jóvenes son las pasiones descontroladas de este mundo. Siendo lo más realista posible, estas pasiones son las que acaban con sueños, metas, proyectos y familias. Todo haciendo referencia a un deseo descontrolado por vivir la vida deliberadamente. 

Si es cierto que debemos respetar, consagrarnos y buscar la santidad, pero Dios nos mueve a vivir experiencias únicas. Momentos realmente espectaculares que de otra forma no podríamos vivir. 

El camino del joven 

¿Qué quiere Dios para nosotros? Siendo jóvenes la biblia nos muestra una serie de consejos que debemos seguir cuando aún somos jóvenes. Qué provecho tenemos cuando conocemos a Dios en los días de nuestra juventud. Guiar a muchos, orientarlos y amarlos es algo impresionante. 

Además de todo ello, la experiencia de fortalecer una familia que creada bajo los principios bíblicos. Dios te ayudará a amarlos, protegerlos y guiarlos siempre bajo su cuidado. 

Salmo 119:9 ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.

¿Cómo orientar al joven?

En primer lugar, debemos llevarlo a reconocer una condición, aún si tú eres joven debes comprender que la mayoría de los jóvenes así como tienen deseos descontrolados poseen infinitas carencias. 

Este mundo está lleno de niños y niñas, adolescentes y jóvenes abandonados, abusados, despreciados, ignorados y pare de contar. Sus vidas en muchos casos han sido pisoteadas, y la muestra de sus acciones son las consecuencias de lo que han vivido. 

Jesús nos aceptó y nos comprendió, para luego transformar nuestras vidas. Nuestro deber es atenderles y amarlos para que sus vidas sean renovadas en la voluntad de Dios. 

1 Timoteo 1:15 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero.

Los jóvenes tienen una condición pecaminosa como todo ser humano, pero trae consigo heridas de su infancia y juventud. Le presentamos a Dios como su verdadero padre y llevamos al perdón de los pecados por medio de Jesús. Sus necesidades serán llenadas sólo por medio del amor. 

Que los proyectos de vida vuelvan a nacer

En la vida no solamente encontramos deseos y pasiones descontroladas, también la frustración de sueños rotos, metas sin cumplir y proyectos abandonados. Esos son los jóvenes más valiosos, aquellos por los que vale cada segundo de oración, aquellos que merecen la segunda oportunidad. 

Cuando trabajes con un joven cuyos caminos fueron truncados de alguna manera, orientale a que el tiempo de Dios es perfecto y que las situaciones de vida nos llevan a madurar y crecer. El mejor momento para revivir sus sueños es el ahora y que con la ayuda de Dios los podrán lograr. 

Proverbios 4:18 Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. 

Siempre habrá fiesta en el cielo cuando un joven se arrepiente y busca a Dios, cuando decide seguir el camino de la justicia su vida cambia por completo y al retomar sus sueños y metas es bendecido por Dios para moverlo a crecimiento. 

¿Es difícil seguir a Dios siendo joven? Por supuesto que sí, las pasiones de este mundo siempre estarán allá, pero el joven debe fortalecerse por medio del Espíritu Santo, en la oración y en la meditación de la palabra. 

Crear hábitos sanos siendo jóvenes es una prioridad, acciones que nos llevan a vivir de la mejor manera, pero con cuidado y prudencia, aprovechando nuestros días de juventud para honrar a Dios y a quienes nos rodean. 

Vivir un evangelio único depende de nosotros, de lo que sentimos y podemos hacer. No dejaremos de ser jóvenes por ello, y debemos orientarlos a que no dejarán de serlo, pero sí podemos canalizar esas fuerzas, ideas e ingenio para llevarlas al servicio de Dios y al amor hacia el prójimo. 

Jóvenes como modelos a seguir 

Que agradable es ver corazones jóvenes transformados y dedicados a servir y amar sin condición. Cada día debemos ser más diligentes en llevar a más personas al conocimiento de la verdad. 

12 Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. 

Entre tantas generaciones perdidas, debemos ser la diferencia, aquellos que sí buscan y aplican los principios bíblicos y que son prudentes antes los deseos que el mundo presenta. Es mucho lo que está por venir y nosotros somos llamados a ser parte de un cambio. 

Tenemos las herramientas y el mejor respaldo que se puede necesitar, las metas están delante de ti, es momento de salir adelante y alcanzarlas. Llevar a más jóvenes a buscar a Dios sin religión, con amor puro y sincero, haciendo de sus vidas ordinarias, aventuras extraordinarias.

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