1 de Corintios 13 4 El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5 no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6 no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7 Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

La biblia sin duda nos explica de una forma magistral el verdadero significado del amor, una manera de entender lo que significa ese sentimiento fuerte que une a las personas.

Hoy en día estamos en una sociedad que desvirtúa cada vez más el significado del amor, dejando a un lado lo que verdaderamente es.

Cuando hablamos del amor, debemos comprender que es un sentimiento genuino, que nace sin ninguna condición alguna. El primer ejemplo de un amor no egoísta es el de nuestro Señor Jesucristo, que aún siendo nosotros pecadores se entregó por amor, para darnos la salvación.

Ahora bien, Jesús sufrió en la cruz por nosotros, a causa de nuestra libertad, allí vemos cómo el amor en esa fase fue sufrido, pero él sabía que luego tendría la victoria.

Todos debemos entender que en principio el amor puede ser sufrido, veamos otro ejemplo.

 Preguntemos a una mamá que acaba de dar a luz si no sufrió. Seguramente te dirá que no, pues los dolores de parto o la incomodidad de una cesárea es lo que puede ser sufrido de esa etapa del amor.

El amor como dice la biblia en Corintios no es envidioso, no hace nada indebido, cuando es realmente es amor, este es benigno, bondadoso, misericordioso. 

El amor no es como por mucho tiempo nos han enseñado, que solo debemos ofrecerlo a quienes nos aman, el amor es ese sentimiento que nos libera del rencor y nos ayuda a encontrar el perdón.

El amor es más que ilusión, es más que fantasía, es más que placer, el amor no hace nada indebido, y no se goza de la injusticia. Y es que cuando realmente se ama a una persona sin fingimiento, estás son las características que debemos manifestar.

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