Mateo 19: Él, respondiendo, les dijo: ¿No habéis leído que el que los hizo al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne? Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.

La vida de pareja, aunque es maravillosa suele pasar por algunas crisis, en donde algunos se les hace imposible superar; pero para que una relación se mantenga, muchas veces habrá que revisar bien es su fundamento. 

Estamos en una época muy diferente, antes se honraba el matrimonio fueses o no una persona de fe, hoy en día no solo se deshonra el matrimonio, sino también hay quienes que prefieren no experimentarlo de ningún modo. 

En ocasiones, pensamos que las tribulaciones de pareja solo las viven aquellos que no tienen fe, pero no es así, ninguno estamos exceptos de vivir una crisis matrimonial; sin embargo, existen algunas claves que nos ayudarán a salir de este tipo de situaciones. 

  • Honra y temor a Dios por sobre todas las cosas 

Cuando una persona honra y valora a Dios por sobre todas las cosas, podrá honrar a su cónyuge, de eso no hay duda. Pero cuando una persona no tiene temor de Dios y no actúa bajo integridad, es más fácil que termine deshonrando su vida de pareja. 

Como matrimonios firmes debemos establecer la honra de Dios en primer lugar, y cuando existe honra hay consagración, dos elementos vitales para vivir en una relación estable.

Cuando el centro de tu casa es Dios, entonces allí verás que la atmosfera será armonía, esperanza, amor, porque has sabido edificar en un pilar tan importante como este.  

  • Reconoce el orden de tu matrimonio 

Por mucho tiempo vemos hogares que se constituyen con los roles completamente invertidos. Hay, por así decirlo, una maldición en las sociedades de hoy en día donde la mujer toma el dominio y la autoridad del hogar, mientras que los hombres quedan en un segundo plano, y este no es el perfecto orden de Dios. 

A modo de chiste, uno siempre escucha decir a los hombres ¡mi mujer es quien gobierna en casa!, y esto solo nos deja ver que los roles no son los que Cristo y su palabra ha establecido. 

Esto no quiere decir que el hombre imponga su autoridad con un espíritu machista, sino que más bien sepa como ejercer la autoridad dentro de casa, siendo un sacerdote proveedor. 

En el hogar, tanto el hombre como la mujer cumplen un rol importante, y no podemos dejarlo pasar. El hombre por ejemplo, es proveedor físico, moral, y espiritual de una casa; es quien siempre emite esa seguridad a sus hijos y esposa. 

Ahora bien, la mujer es ayuda idónea quien trabaja y vela por la preservación de su matrimonio, y permite que se Dios el centro del hogar en todo tiempo. Es la mujer que aprende a edificar su matrimonio. 

  • Amor y respeto hacia nuestros conyugues 

Como otras de las claves que hacen que una relación se mantenga estable, por supuesto que esta el mantener el amor y el respeto hacia la persona con la que compartimos la vida. 

Cuando en un matrimonio se vive del irrespeto, entonces nunca se podrá establecer una relación sana. Tenemos que aplicar sabiamente lo que dice la biblia en Colosenses 3: 18-19 “18 Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor. 19 Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas.

El amor y el respeto son dos estimas que no pueden faltar en una relación, aprender a atesorarlos son vitales para mantener un matrimonio estable. 

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