Proverbios 16:3  Encomienda a Jehová tus obras, Y tus pensamientos serán afirmados.

 Este texto se refiere en poner todo lo que hacemos o vayamos a hacer en las manos de Dios. Pero, ¿a qué le podemos llamar obras específicamente?, podríamos estar hablando de nuestros proyectos de estudios, trabajos, emprendimiento o familia. 

Pero en algunas ocasiones, o casi siempre pasa, que nos enfocamos mucho más en nuestras metas y olvidamos en muchas oportunidades, consultarlo a Dios. 

Él nos señala, con este versículo que todo paso que hagamos debemos mencionarlo, ponerlo en sus manos, para que así, se haga su voluntad y nosotros recibir lo que el Señor considere necesario, eso sin duda traerá bendición.

Debemos recordar esto siempre; que todos los planes y proyectos que queramos hacer o cumplir, tendrán que ser aceptados por Dios, esa es la visión de vida que debemos tener. 

Muchas veces, en algunas cosas no nos terminan de resultar bien, solo por el hecho de no tenerlo muy bien claro. Y eso claramente podría ser debido a que no se lo hemos comentado a Él. 

Considerar todo con Dios nos dará un resultado completamente sano y sumamente valioso. Ya que si lo ponemos en sus manos, todo surgirá de manera segura y sin ningún problema que no se pueda solucionar.

Salmos 119:9  ¿Cómo puede el joven llevar una vida íntegra? Viviendo conforme a tu palabra. 

Esto es una pregunta qué hace abiertamente la biblia, ¿Qué puede hacer una persona joven si vive con Dios? Pues puede vivir su vida terrenal de manera mucho más sana, con visión, siempre y cuando viva con Dios. 

Esto es importante, ya que al referirse a un: “joven” podemos interpretar que es un ser de poca experiencia, que puede cometer errores más rápido y no puede evitarlo.  

Por lo que también nos hace dar cuenta que cualquier persona que no conozca de Dios es tan inexperta como un joven y puede llegar a cometer errores por falta de conocimiento, teniendo o no la misma edad. Vivir con Dios nos proporcionará de un conocimiento invaluable, en donde estaremos alerta ante cualquier circunstancia que nos genere alguna perturbación y que gracias a su palabra podremos solucionar ese inconveniente.

El amor no puede faltar en nuestra visión 

 Efesios 5:12. Y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. 

Dios no ha entregado muchas cosas, una de ellas es el sentimiento inconfundible de amor, por lo que al vivir con Dios viviremos con el amor sellado por dentro de nosotros. Recordemos que Dios entregó su único hijo para la salvación. ¿Acaso no somos suficientemente agradecidos, como para amar a nuestro entorno y a los que nos rodean, como Él nos amó a nosotros?

Llevar una vida marcada por el odio y resentimiento no sería específicamente vivir con Dios, ni mucho menos estaríamos obrando bien delante de Él. 

Es por eso que nos muestra que debemos de ser tan amorosos como lo ha sido y lo seguirá siendo con nosotros, porque aunque caigamos en tentaciones, pecados y errores, él nos seguirá amando. 

Nos llenará de paz, amor y tranquilidad en cada momento y lo más importante, jamás hará de oído sordo siempre y cuando nos arrepintamos de corazón.

Dios nos da todos los días una oportunidad

2 de Timoteo 1:9. Pues Dios nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestras propias obras, sino por su propia determinación y gracia. Nos concedió este favor en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo. 

Dios consecutivamente nos muestra el amor tan grande que nos tiene, ya que gracias a su obra estamos vivos y que no obstante nos da la oportunidad de redimirnos. 

“Y nos llamó a una vida santa”, una y otra vez nos menciona este versículo que vivamos una vida en completa santidad, que no nos alejemos de ella por ningún momento por el hecho de que eso podría quitarnos la oportunidad en la próxima vida que nos menciona Dios mediante la biblia. 

Si Dios nos ha dado la oportunidad a nosotros, debemos darles la oportunidad a las otras personas siempre y cuando se arrepientan con Dios y edifiquen su obra para la gracia de nuestro señor Jesucristo. 

Tengamos cuidado con la avaricia en la visión 

 Lucas 12:15 ¡Tengan cuidado! , advirtió a la gente,  Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes

Tengamos en cuenta que la avaricia es todo aquel tipo de atesoramiento que no queremos compartir y en el que siempre queremos obtener más y más. La vida no trata de resguardar, ya que si fuese así, Dios jamás hubiese dado a su hijo por nosotros. 

Esto nos hace pensar qué todo lo que podamos dar con buena fe, lo damos sin importar nada a cambio, pues para eso fue dada la oportunidad de volver a vivir. 

Lo que necesitamos atesorar es a Dios y, sin embargo, nos invita a que también hablemos de él. Qué hagamos obra para él en el que las demás personas se beneficien y vean lo maravilloso que es Dios, que Dios se interesa por cada uno de nosotros.

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