“He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH Jehová, quien ha sido salvación para mí.” Isaías 12:2.

El profeta Isaías escribió este capítulo como un cántico al Señor. En él proclama que Dios es su salvación, su fortaleza y su canción.

La palabra salvación en hebreo es yeshúa, de donde proviene el nombre Jesús, que significa “algo que es salvado; liberación; auxilio, triunfo, victoria”.

Cuando decimos que Dios en nuestra salvación, no es solo el que nos salva del infierno, sino también el que interviene para librarnos de peligros, de tentaciones y de toda trampa del enemigo. ¡La liberación de Dios es completa!

Jesús venció en la cruz al pecado, el diablo y sus huestes para darnos victoria. Por eso leemos en Romanos 8:37 que “en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”.

Ahora, Isaías también nos dice que constantemente debemos “asegurarnos” de esta verdad. En hebreo esta palabra significa “apresurarse a refugiarse, confiar, esperar, estar tranquilo”. Significa que nuestra relación diaria con el Señor afirma nuestra fe, sostiene nuestra confianza, renueva nuestra esperanza y aleja todo temor. ¡Él es nuestra fortaleza y salvación en tiempos de angustia!

Que el gozo de la salvación se mantenga constantemente en tu corazón, y en tu mente haya perpetua alabanza. ¡La gloria a nuestro Salvador por siempre!

Cortesía Pastor Pablo Giovanini
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