Génesis 50:20 Es verdad que ustedes pensaron hacerme mal, pero Dios transformó ese mal en bien para lograr lo que hoy estamos viendo: salvar la vida de mucha gente.

Todos en esta vida hemos atravesado momentos, situaciones y temporadas difíciles, pero para los que aman a Dios todas las cosas les ayudan para bien, entonces los momentos malos, no son tan malos son momentos en donde Dios tiene el control de nuestras vidas y transforma momentos oscuros en días soleados.

Aunque sabemos que Dios está con nosotros en el día no tan bueno, eso no nos hace evitarlo al contrario es necesario muchas veces el proceso para ver la obra terminada, hoy quiero darte algunos principios que debes tener en cuenta al momento de transitar por una temporada difícil.

Ten discernimiento

1 Corintios 2:14 dice: “El que no tiene el Espíritu no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente” Es de locos pensar en medio de una temporada difícil que Dios está al control, pero es necesario que actives el discernimiento y dejes de preguntar ¿por qué a mí? Y comiences a preguntar ¿para qué está viviendo esa situación?

Manifiesta un corazón firme frente a las circunstancias y tormentas. 

En Mateo 14:22-33 Aunque aquella noche los vientos eran contrarios Jesús les quiso enseñar a sus discípulos a manifestar un corazón firme frente a las circunstancias caminando sobre las aguas. No puedes bajar los brazos, debes caminar firmemente en lo que Dios te ha prometido, confía, esa noche Pedro confió en Jesús y manifestó firmeza en la palabra frente a las aguas turbulentas.

Tener ojos abiertos para ver las oportunidades. 

La biblia dice en el libre de Efesios 1:18 “Pido también que les sean iluminados los ojos del corazón para que sepan a qué esperanza él los ha llamado, cuál es la riqueza de su gloriosa herencia entre los santos” No mires la tormenta, no mires la temporada difícil, comienza a alzar tu mirada para que te sea revelado que Dios tiene un llamado lleno de esperanza y que su herencia es gloriosa.

Ser Esperanzador 

Debes mantener viva la esperanza por la cual fuiste llamado, en el libro de Efesios 4:4 dice: “Un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación”. 

No te auto condenes si estás viviendo una temporada difícil, tampoco lo hagas con los demás, al contrario mantén la esperanza y recuerda que las tinieblas pasan pero la luz verdadera alumbra para siempre.

Cristo vino a traer esperanza, necesitamos entonces seguir extendiendo esa esperanza. El evangelio es un mensaje esperanzador. Al final debe haber una sonrisa, al final debe haber un milagro, al final debe haber una restauración, al final las cosas deben salir bien porque Cristo esta en medio.

Necesitamos vivir con esperanza. 

En estos tiempos que parecieran difíciles, tormentosos, muchos están muriendo física, emocional y espiritualmente por la desesperanza, pero nosotros no debemos ser así, podemos cambiar nuestras vidas y las de los que nos rodean.

Cambia la visión de estos tiempos por la visión de Dios

Lo primero que debemos erradicar es esa visión de un futuro ruinoso. La biblia no dice que Satanás terminará al volante, ya Cristo lo derroto en la cruz del calvario.

Estamos en un mundo al revés. Pandemia, crisis política, situaciones sociales que unos años atrás hubieses parecido imposible, hoy las vivimos. Todo perfectamente sacado de la película más trágica y apocalíptica de Hollywood. 

Pero el cántico de los redimidos debe hacerse sentir en este tiempo. Aquellos que viven de esperanza. Porque la esperanza combinada con la fe se convierte en una promesa y cuando dices que esperas la promesa de Dios es porque tienes esperanza y tienes fe y como ya sabes el concepto de fe… la certeza delo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Entonces recuerda que la esperanza es tener a Jesús y portarse como Él.

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